El agua era
asunto de hombres
Lucía González, corresponsal/diario La Estrella Dallas, Texas Cimac | México, DF
“El
agua siempre había sido un asunto dominado por los
hombres, por ingenieros, pero el problema de escasez que
enfrenta en el mundo lo ha convertido en algo social y la
participación de la mujer ya no puede desdeñarse”,
aseveró Patricia Avila García, investigadora
en Agua, Sociedad y Medio Ambiente del Laboratorio de Ecología
de la UNAM e integrante del jurado del Tribunal Latinoamericano
del Agua.
Aún
con esto, las mujeres todavía tienen que luchar porque
se les reconozca su capacidad para estar en sitios como
el Tribunal Latinoamericano del Agua, donde de 9 jurados
que lo integran sólo tres son mujeres, y una de ellas,
Silvia Guillen de El Salvador no asistió porque la
embajada mexicana de ese país no le otorgó
la visa.
Selma
Díaz, de Cuba, soció1oga y fundadora del departamento
de Planificación Física comentó que
fue gracias a la Fundación Heinrich Boll que se tuvo
la participación femenina, como en su caso.
“Fue
como una conquista, otra más de las mujeres, porque
si somos sólo dos las integrantes de este jurado
pero al menos hay representación de género”,
opinó Díaz.
Avila
por su parte dijo que se enteró de la convocatoria
donde buscaban integrantes para el jurado y decidió
enviar su currículum para ser considerada recibiendo
una respuesta favorable.
Sobre
los seis casos vistos hasta ahora en el cuarto día
de sesiones del TLA, las jueces coincidieron en opinar que
todas son interesantes y las sesiones de trabajo que sostienen
después de las audiencias se dan en un marco de respeto
y equidad por parte de los otros jurados.
Sobre
la escasa participación femenina en estos foros,
Díaz comentó que como en todos los casos que
involucran la discriminación hay una cuestión
de prejuicios implicada.
“Siempre
se cree que el hombre es mejor para todo, así que
para que una mujer llegue a estos foros debe ser por lo
menos dos veces mejor que un hombre para hacerse visible
y que le den participación”, opinó.
Sobre
la falta de participación femenina, Avila y Díaz
coincidieron al señalar que todavía es difícil
quitarse el idea de que la mujer sólo siente y no
piensa por lo que no es buena para las matemáticas
o la ingeniería.
Sin
embargo, Avila fue enfática al destacar que el problema
del agua en el mundo aún cuando es algo que concierne
a todos, son las mujeres las que lo toman con mayor responsabilidad
y son más sensibles a él.
“Sobre
todo si te vas a las comunidades marginadas o pobres, ahí
te das cuenta que la responsabilidad, del abasto, cuidado
y tenencia del agua como recurso vital recae en las mujeres”,
dijo.
Agregó que al final de cuentas las mujeres son más
sensitivas a los problemas de la familia en todo el mundo
y son ellas las que resuelven la situación si falta
agua en sus hogares.
Sobre la importancia de estos foros como el TLA, Avila dijo
que aún cuando sólo es de carácter
ético sirven para abrir frentes de diálogo.
Díaz
recalcó que aunque el TLA no es vinculante, por lo
menos se da la oportunidad de escuchar la problemática
que con respecto al agua enfrentan varios países.
“Si
concurren o no las partes `por lo menos el TLA construye
puentes de diálogo de una manera suave donde no hay
violencia ni agresión”, concluyó Díaz.
El
TLA continúa con sus trabajos en el Ex templo de
Corpus Christi en la capital mexicana y hasta ahora se han
revisado seis casos a los cuales se les dará una
respuesta el próximo lunes.
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