México está excluido de la lista de los 33
países que establecido acciones para promover y lograr el ejercicio
democrático de las mujeres en la política, reveló el Estudio Comparativo
Mundial de la Unión Interparlamentaria.
El estudio señala que Francia es el país con mayores avances ya que en
enero del 2000, logró la “Ley de paridad” la cual establece que sobre cada
lista de candidaturas la diferencia entre el número de cada sexo no puede
ser superior al otro, logrando así la participación equitativa de hombres y
mujeres en la política y toma de decisiones.
No obstante, además de lograr esta paridad, si los partidos políticos no
cumplen la cuota el organismo electoral tiene la facultad para cobrar una
multa, misma que descuenta de sus prestaciones de ley.
En contraste, la diputada federal del PRI María Chapa Hernández, declaró
que en América Latina apenas se asoma la paridad en algunos partidos,
aunque no como parte de una ley electoral.
Hernández Chapa señaló que en México, a pesar de que en 1996 se
incluyó en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales (Cofipe), la norma que establece la obligación de los partidos
políticos de implementar la cuota 70/30, la participación de las mujeres
en la vida política aún no refleja una situación de equidad respecto a los
hombres. Aunque los partidos cumplen con esta cuota, a las mujeres se
les asignan lugares que difícilmente las llevará a ocupar una curul en el
Congreso.
En México, las mujeres que participan en la política, sus perspectivas de
trabajo y desarrollo profesional, dependen de las relaciones personales y
no de sus capacidades o proyectos.
La participación de las mujeres en el ámbito de la política aún se
encuentra limitada por cuestiones de género. En las elecciones del año
pasado las candidaturas femeninas no rebasaron el 20 por ciento.
Chapa Hernández insistió en que vale la pena recordar la baja cantidad de
mujeres en la elección del 2000, la cual se hizo evidente en los cargos a
alcaldesa, diputadas locales, federales y senadoras.
A la fecha, los más altos puestos a los que han tenido acceso las mujeres
en nuestro país son tres: gubernaturas, una jefatura de gobierno y 10
secretarías de Estado.
En este sentido afirmó que el PRI es el partido que ha logrado más
avances en materia de oportunidades, ya que en septiembre de 1996
plasmó en sus estatutos la obligación de no incluir una porción mayor al
70 por ciento de un mismo sexo, de igual forma, dichos estatutos
establecen que de cada 10 en lista tres deben ser espacios para mujeres.
Sin embargo, reconoció que el PRD también ha tenido avances
importantes entre los que mencionó la obligación aprobada en 1991, que
establece que el 20 por ciento de los cargos en estructura partidista y de
elección popular deben ser ocupados por mujeres. En 1993, aprobaron
que el 30 por ciento de los puestos en candidaturas externas e internas, así
como de dirigencia fueran para las mujeres.
Con respecto al PAN, sostuvo que en septiembre de 1999 emitió el
reglamento para admitir fórmulas mixtas de candidaturas de
representación proporcional, en las que se establece que en cada fórmula
debe haber un hombre y una mujer.
En lo que respecta a los gobiernos locales, de los 2 mil 427 municipios
que conforman el país sólo 85 presidencias estaban a cargo de mujeres, de
los cuales el 65 por ciento tiene menos de 20 mil habitantes, lo cual deja
de manifiesto que la participación de las mujeres aún en el poder local es
reducida.