El Centro de Derechos Humanos Miguel
Agustín Pro Juárez (Pro), coadyuvante en el esclarecimiento de la
defensora Digna Ochoa, expresó su conformidad ante la designación de
un nuevo equipo investigador del caso, encabezado por el subprocurador
jurídico y de derechos humanos, Renato Sales.
En comunicado, el Pro consideró que este cambio crea mejores
condiciones para superar las deficiencias que se presentaron con el equipo
anterior, ahora se encuentra una mayor sensibilidad y capacidad para
ubicarse frente a un hecho como el que se investiga.
El Pro señaló como deficiencias del equipo anterior, tras el asesinato de la
abogada veracruzana el 19 de octubre pasado, el desinterés de la fiscalía
para hacerles llegar una copia del expediente --al que tienen derecho
como coadyuvantes-- así como la fuga de información confidencial a la
prensa sobre la investigación y la intimidación judicial hacia testigos del
caso.
Ante la persistencia de los problemas mencionados, el pasado 10 de
diciembre el procurador Bernardo Bátiz se vio en la necesidad de cambiar
al equipo de investigación en su totalidad.
Renato Sales podría posibilitar que “la coadyuvancia sea plenamente
ejercida, sin dejar de reiterar que la responsabilidad de la investigación es
del gobierno mexicano.”, lo que significa un mejor análisis del expediente
y sugerir elementos para fortalecer algunas líneas de investigación.
Sin embargo, la renovación significa una pérdida de tiempo, indicó el
organismo donde Digna Ochoa laboró hasta el 2000.
La medida resultó en mayor complejidad y dificultades del caso, pues
“los responsables podrían haber aprovechado este tiempo para ocultar
evidencias; además de que requiere de hacerse de todos los elementos que
existen en el expediente.”
Y, finalmente, pidieron la colaboración plural para esclarecer este crimen
que “resulta a todas luces agraviante para el movimiento de los derechos
humanos en México, vergonzoso para el Estado mexicano e inaceptable
en todo proceso de construcción de una sociedad democrática como la
que aspiramos.”
Algunos sectores de la sociedad vinculan el asesinato de Ochoa y Plácido
con su tarea en la defensa de casos contra el Ejército Mexicano,
concretamente el de los campesinos ecologistas Teodoro Cabrera y
Rodolfo Montiel.
Digna Ochoa fue ejecutada con un arma de tipo inusual en su despacho de
la colonia Roma, el cual compartía con las abogadas Pilar Noriega y
Bárbara Zamora. Junto al cuerpo se encontró una nota con amenazas
hacia el equipo del Pro.
Por lo anterior, la CIDH y otras instancias de derechos humanos piden
protección para las y los defensores involucrados.