Elena Kramsky es una luchadora social, verdadera feminista chiapaneca, que
no azuza a la
revancha en contra del hombre, sino que exige que los derechos de la mujer sean
respetados por hombres y mujeres que están en el poder.
Elena no es conocida en el ámbito nacional porque ha preferido luchar en su
tierra en
donde la mujer, como en todas partes, es violentada por el hombre --Ciudad
Juárez es el
ejemplo más claro de violencia sangrienta en contra de las mujeres--. En
Chiapas, Elena
tiene una presencia muy notoria porque es Defensora de los Derechos de la Mujer.
Elena exige la creación de una fiscalía especializada para la atención a la
violencia
cometida contra la mujer por los machos mexicanos, por los enfermos mentales
cuya única
fijación es el sexo y ni siquiera el sexo, sino su preponderancia sobre lo
que ellos llaman
"el sexo débil", que generalmente atacan a la mujer por la noche y
muchas
veces a la luz
del día simplemente para sentirse satisfechos en su egocentrismo, en su
egoísmo y en su
lujuria.
Y tiene razón la ex candidata a diputada por el PRD cuando afirma que esta
fiscalía debe
ser creada bajo el régimen de la Procuraduría de Justicia, para atender casos de
violaciones contra los derechos humanos de las mujeres, y sobre todo para
evitar la
violencia de género que implica casos como el acoso sexual, violación
física, pornografía
infantil, entre otros delitos.
El presidente Fox debería tomar en cuenta esta sugerencia, si quiere
reconciliar a su
gobierno con el género femenino tan acosado, tan maltratado, tan asesinado,
como si no
fuera la fuente de la vida, la educación de los niños, el aguante del marido
borracho y por
encima de todo la víctima de malhechores que nunca son capturados por la
policía porque
muchos están en contubernio con ella.
La perredista está convencida de que es todavía muy común la violencia en
contra de las
mujeres, pues la cultura del machismo no ha logrado erradicarse, y prueba de
ello es la
cantidad de noticias que denuncian este tipo de actos.
El más reciente escándalo periodístico fue el asesinato de varias mujeres en
Ciudad Juárez,
después de varios meses de que ya no habían ocurrido. Y no sólo es la
cultura del
machismo. Es también la enfermedad mental de los asesinos, que odian y al
mismo tiempo
hacen de sus víctimas objeto de sus más bajos instintos. Una contradicción, ¿no?
Misoginia y lujuria.
Y el gobierno no hace absolutamente nada. Las autoridades del Ministerio
Público hacen
como que investigan y nunca encuentran a los culpables, a los asesinos. Para
Elenita es
preocupante que exista una ley de violencia intrafamiliar, en la cual está
prevista la
violencia hacía la mujer y sin embargo no resuelve este tipo de agravios en
contra de ellas.
En concordancia con Elenita, no es posible que siga existiendo una ley que
poco protege a
la mujer, por lo cual es necesario revisar las leyes para hacerlas más
estrictas en el castigo
a los violadores, a los golpeadores, a borrachos que maltratan a la mujer y
a sus hijos, a
los acosadores (en Estados Unidos una mujer puede demandar a un varón por el
sólo
hecho de que la mire con lascivia o porque le vea los senos o las piernas,
lo que allá se
llama acoso sexual). Porque aquí no se puede demandar a esos acosadores.
Todas las
mujeres, hasta las más feas, son acosadas por cualquier enfermo mental,
porque alguien
que hace de la lujuria su virtud es un enfermo mental.
Pero hay que aclarar que las agresiones contra la mujer no son únicamente
las que
involucran golpes físicos. Por el contrario, la intimidación en contra del
sexo femenino
ocurre también con la violencia psicológica, sexual y económica, por
mencionar algunas.
Hay muchos hombres que después de recibir su pago quincenal o mensual, en vez de
dirigirse a su casa se van a la cantina y ahí se acaban todo lo que ganaron;
llegan a su casa
"hasta las manitas" y no llevan el gasto para la familia.
En el caso de Chiapas, Elenita hace un llamado a los nuevos diputados para
que legislen a
favor de la Ley en Contra de la Violencia Familiar y formen la comisión de
equidad y
género en el Congreso. Además de que la comisión de la mujer deberá ser
representada
por alguien que tenga conocimiento del tema.
Esta sugerencia vale para todo el país. Ciudad Juárez debería cumplirla,
además de poner
penas más severas a los que maltraten de cualquier manera a la mujer, esa
mitad del
hombre que merece todo el amor, la ternura y el cariño, porque es la que
concibe, la que
sufre el embarazo y la que da a luz con profundos dolores. Y siempre está
como la
escopeta, cargada y en la cocina. Aunque ya hay un gran movimiento para
reivindicar los
derechos de las mujeres y luchar contra la violencia en contra de ellas.
A este respecto, el gobierno federal anunció que pondría en marcha una
"Cruzada nacional
en contra de la violencia hacia la mujer", luego de plantear que uno de
cada
tres hogares
mexicanos (33 por ciento ) sufre de violencia familiar, por lo que esta
grave situación se
considera como un problema de salud pública e incluso con implicaciones
económicas. No
trascendió si la mencionada cruzada se puso en marcha o no.
En el Distrito Federal, más de la mitad de sus habitantes (5.8 millones) es
víctima de algún
tipo de violencia intrafamiliar. Por ello se conformaría una mesa
interinstitucional para
combatir y erradicar la violencia intrafamiliar en el país, y para ello se
firmaría un acuerdo
con las Secretarías de Gobernación, del Trabajo y de Salud; con la
Procuraduría General
de la República (PGR), la Comisión Nacional de Derechos Humanos y
representantes de
los poderes Legislativo y Judicial. El objetivo sería fortalecer las
acciones de prevención y
castigo contra quienes ejercen acciones de violencia en el seno familiar.