La semana pasada estuvo de visita el gobernador de California, Grey
Davis, orgulloso le informó en persona a Fox sobre la aprobación de las
iniciativas AB 540 y la AB 60, de las que ya comentamos en este mismo
espacio en el pasado.
Recordemos que la comunidad de origen mexicano asciende a 8.5
millones de personas, lo que representa el 25% del total de la población.
No olvidemos que en el 2002 podría ser posible que Davis intente su
reelección y más tarde aspirar a la candidatura por la presidencia de
Estados Unidos. México, por otro lado, se convirtió en el principal
destino de las exportaciones de California desplazando a Japón y Canadá.
Si somos de ese tamaño en ese estado, vale la pena insistir en la defensa
de nuestros compatriotas. Los mexicanos nos reconocemos, sabemos
quiénes somos y lo que hacemos del otro lado, para nadie escapa lo
necesarios que somos como fuerza de trabajo, resta exigir que los
nacionales nos certifiquen y nos reconozcan, es decir que nos permitan
estar legalmente en ese país. En la medida que se acabe con el anonimato,
seremos personas con cara, nombre y nunca más estaremos en la
clandestinidad.
Nunca más un mexicano temeroso y sin derechos, insisto, tenemos cara,
nombre, casa, pero sobre todo Patria.
Davis, Castañeda, el cónsul Soberanes y espero que el presidente Fox,
comprendan la importancia de la visita del gobernador del principal
estado de la Unión Americana.
El momento no puede ser mejor y la oportunidad no la podemos dejar
escapar, la presión debe venir desde nuestro gobierno directamente a
California que es la vía corta de llegar a Washington.
Los votos cuentan y en época de elecciones toda negociación es
permitida, un 25 por ciento de la población puede contar con algunos
millones de electores con capacidad de reconocer los beneficios de la
personalidad de un gobernador que sea propicio a la comunidad de origen
mexicano, y sobre todo a la protección de aquellos que aún no cuentan
con los papeles y con la identidad que les permita defenderse de los
abusos.