La rebeldía que se asomó
en su vida desde sus primeros años, la llevó de la mano por
caminos y veredas que la han convertido en una de las más
destacadas e importantes escritoras nicaragüenses de los últimos
años. Su último libro, “El país bajo mi piel, memorias de
amor y guerra” es un recorrido a 30 años de la vida de Gioconda
Belli (Nicaragua, 1948). “Es el cuento de una quijota que
empujaba un carrito de bebé... Es la historia de una mujer
que lucha por sus sueños y en ese proceso encuentra su propia
identidad”, explica la autora.
Belli, quien leyó capítulos de su autobiografía
en el Banco Interamericano de Desarrollo el pasado mes de
noviembre, dijo que este libro es como una ventana a esos
años de su vida. “Son años muy importantes en mi vida. Me
hice mujer y madre y viví la revolución sandinista. Mi proceso
de liberación coincide con la historia de Nicaragua y no
hubiera sido posible en otro contexto”, señala.
Para Belli, formar parte de ese momento
en su país ha sido un gran orgullo. Eso le permitió darse
cuenta de que la libertad no puede suceder fuera si dentro
de las personas los procesos sociales no suceden, y que
la mejor manera para ser feliz y encontrar su propio destino
es trabajar dentro de esos procesos sociales, sin renunciar
a su propia identidad. “Es un balance difícil pero no imposible”,
advierte.
“En este libro hay tanta fantasía como puede
haber en la memoria, porque la memoria dibuja en una manera
diferente, pero así es como yo recuerdo todo. No hay ficción,
es mi memoria y mi percepción de cómo sucedieron los acontecimientos
en ese período”, explica.
De sus vivencias de esos años, lo más difícil
fue seleccionar cuáles eran los momentos que valía la pena
incorporar en su autobiografía. “Tuve que seleccionar lo
que valía la pena, lo que iba a hacer la historia más interesante
y lo que se podía contar de mejor manera”.
Desade hace años Belli reside en California,
Estados Unidos, pero el cordón umbilical que la une a su
patria, como ella misma lo llama, permanece intacto. “Mi
país es tan chiquito que es como un país portátil que lo
ando conmigo todo el tiempo y no lo veo diferente. Tengo
una perspectiva amplia del mundo y veo a Nicaragua dentro
de esa perspectiva, veo la interrelación de Nicaragua y
el mundo dentro de ese mundo. Nicaragua está tratando de
superar los escollos de los países pobres para alcanzar
el progreso”, explica Belli.
En esta memoria, la autora trata de recuperar
esa identidad, el heroísmo y los sueños de una época de
la historia de Nicaragua que, a su juicio, es lo más importante.
“No nos olvidemos que la revolución fue como la partera
de la democracia, eliminó a un ejército represivo y le dio
a la gente una especie de poder sobre esa capacidad que
no tenían antes. Yo cuento esa hazaña histórica que nos
cambió la vida a todos los nicaragüenses”, concluye.
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El presente artículo fue publicado en la revista del Banco
Interamericano de Desarrollo.