"La manera de atender los
partos en muchos hospitales de México y otros países es una forma de
violencia contra las mujeres" declaró el ex director de Salud de Mujeres y
Niños de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Marsden Wagner al
referir que en este país la episiotomía (corte en la vagina) se usa en 90
por ciento de los nacimientos.
Hace 25 años, abundó el médico estadounidense en entrevista con
cimacnoticias, "la ciencia demostró fehacientemente que con este corte la
mujer tendrá más sangrado, más problemas sexuales a largo plazo, más riesgo
de rasgado vaginal, de perder el control de las heces y la orina durante años."
También se demostró desde entonces que este corte no aumenta las
oportunidades de que el bebé o la madre salgan mejor después del parto. La
recomendación internacional para el uso de episiotomía es para cinco por
ciento de los nacimientos.
"Los grupos de mujeres (en el mundo y en México) luchan contra la mutilación
genital femenina en Africa, en México las agrupaciones de mujeres deberían
estar preocupadas por la mutilación genital femenina que se realiza en los
hospitales mexicanos llamada episiotomía," declaró el autor de 119 estudios
y nueve libros sobre el uso apropiado de la tecnología en el parto.
"Hasta Estados Unidos, bajó su tasa de episiotomías a 20 por ciento" señaló
tras participar aquí en la conferencia internacional de Parteras
profesionales y autorregulación.
Los tactos vaginales frecuentes, los tactos rectales, la ruptura artificial
de membranas, el rasurado púbico son formas de violencia contra el cuerpo de
las mujeres y son procedimientos médicos que se recomienda no sea, anotó.
En cuanto a las cesáreas que se practican en México, hasta en el 80 por
ciento de los nacimientos, explicó que la única razón posible del abuso de
esta intervención quirúrgica es que el personal médico esté mintiendo a las
mujeres sobre falsos riesgos que corren la madre y el bebé.
CESAREAS INNECESARIAS
El riesgo de muerte para la mujer aun en una cesárea programada es 2.85
veces más alto que en un parto vaginal normal.
Las mexicanas con altos niveles educativos creerán en la palabra del médico,
si este le asegura que es lo mejor para su hijo y ella misma, pues no
existen mujeres embarazadas que deseen poner en riesgo su vida o la del
niño, abundó Wagner, ex director también de Salud Materna e Infantil en el
Departamento de Salud en California, Estados Unidos.
Los médicos mexicanos quieren una cesárea, porque les toma 20 o 30 minutos
frente a un parto vaginal que puede tardar hasta 20 horas y ocurre en
cualquier hora de cualquier día.
La calma y la espera vigilante --ejes centrales de la partería -- no son
parte del mundo masculino y han sido reemplazados por una ansiosa necesidad
de 'hacer algo' preferentemente con máquinas.
Por lo que propuso que las autoridades nacionales se eduquen en el tema de
la partería y que la sociedad democrática de México, pidan cambios en los
sistemas de salud, como ejemplo se refirió al caso de Brasil, en donde la
epidemia de cesáreas innecesarias y otras prácticas nocivas se solucionaron
al sacar los partos de los hospitales y llevarlos a centros de nacimiento.