Después de estirones y jalones entre el ejecutivo
federal, las legisladoras y el movimiento amplio de mujeres, hoy finalmente
se publica en el Diario Oficial de la Federación las reformas al Código
Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) en materia de
género; por lo mismo, ya podrán ser aplicadas el próximo periodo electoral
del 2003.
Como se recordará, hace dos meses se aprobaron las reformas al Cofipe por
amplia mayoría, lo que obliga a los partidos políticos a inscribir por lo
menos el 30 por ciento de candidaturas femeninas en las listas electorales a
puestos de elección popular en calidad de propietarias; además de asegurar
que por cada dos candidatos una debe ser mujer: con tales medidas se
garantiza la presencia femenina en las cámaras legislativas.
Hasta el viernes pasado en los pasillos y oficinas de las legisladoras
federales de diversos partidos, lo mismo que en el seno de organizaciones de
mujeres y agrupaciones políticas cundía la preocupación por la posibilidad
de un veto de bolsillo por parte del presidente Vicente Fox.
Esto a pesar de que en Sonora y San Luis Potosí lograron aprobarse reformas
históricas que garantizan mayor acceso de las mujeres al poder público en
esas entidades.
En Sonora, luego de que durante tres semanas consecutivas la fracción
panista se ausentó del Congreso local para evitar la discusión legislativa,
finalmente terminó aprobando el segundo párrafo del artículo 150-A de la
Constitución del estado, con el que se garantiza la paridad entre hombres y
mujeres en el registro de diputados plurinominales.
Con ello, el estado norteño se convirtió en la primera entidad de la
república que reconoce legalmente la equidad de género en los cargos de
elección popular.
En San Luis Potosí, por otro lado, el Congreso local hizo lo propio y aprobó
la obligación de que los partidos políticos integraran en sus listas para
cargos de elección popular 30 por ciento mínimo de candidatas mujeres.
Ahora, con la publicación de las reformas al Cofipe, en el ámbito federal ya
queda garantizada por lo menos el 30 por ciento de la presencia femenina en
ambas cámaras por los principios de mayoría relativa y representación
proporcional.
Cabe destacar que la publicación de estas reformas no fue fácil. Desde la
Cámara de diputados varias legisladoras, como la perredista Hortensia
Aragón, artífice de la iniciativa de reforma aprobada, realizaron marcaje
personal a la intención de Fox de no publicar en tiempo y forma las
modificaciones electorales, tratando de conseguir de esa manera un veto
disfrazado.
Ahora, el reto para las mujeres políticas y de la sociedad civil es hacer
valer la ley para que representantes de la población femenina puedan tener
acceso a cargos públicos con un poder real de decisión.
Pero además, con las reformas, se evita también que las mujeres ocupen sólo
las suplencias en las candidaturas, dado que ahora es posible que en las
listas de candidaturas de representación proporcional la frecuencia mínima
para cualquier sexo sea de uno por cada tres lugares en los tres primeros
segmentos de tres candidatos en cada circunscripción. De ese modo las
mujeres dejarán de ocupar los últimos lugares de las listas plurinominales.
A su vez se evitará repetir el escenario electoral del año 2000, cuando tras
los comicios federales el total de mujeres propietarias en la Cámara baja
apenas alcanzó 85 curules, ante los 415 que les correspondieron a los
varones. Actualmente las suplencias corresponden a 204 mujeres y 296 hombres.