Se estima que las parteras tradicionales de México llegan a atender hasta el
100 por ciento de los partos en poblaciones rurales e indígenas, sin embargo
carecen de un marco legal que reconozca y proteja su trabajo.
Las 12 mil parteras tradicionales que hay en México constituyen uno de los
principales recursos con que cuenta la población para cuidar los embarazos,
partos y puerperios no sólo de las comunidades indígenas sino también en
ocasiones en zonas urbanas donde el acceso a los servicios de salud es escaso.
A pesar de que no se promueve abiertamente la capacitación y actualización
de las parteras tradicionales, la amplia cobertura que ellas ofrecen las ha
llevado a ampliar sus conocimientos con información proveniente de la
medicina académica, mediante cursos y talleres.
No obstante, más allá del reconocimiento público a la importante labor que
llevan a cabo las parteras atendiendo a las mujeres de bajos recursos en las
comunidades rurales y urbanas, no cuentan con una figura legal que las
proteja cuando hacen frente a alguna emergencia; que van desde
complicaciones en el parto hasta la muerte del bebé o de la madre.
Adicionalmente carecen del apoyo del personal médico, por lo que algunos de
los problemas que enfrentan las parteras son la mala comunicación con el
personal médico y la dificultad para transportar casos de emergencia.
De esta forma, cuando el o la paciente de algún médico fallece, éste se
encuentra protegido por el hospital y un marco legal que reconoce su
profesión como tal; en contraste, las parteras no cuentan ni con el
reconocimiento de la Secretaría de Salud ni con esa protección legal que,
además de legitimar su oficio, lo promueva como medicina alternativa.
Las parteras en muchas comunidades de nuestro país son las únicas promotoras
de la salud física y emocional de la mujeres, por ello es importante
capacitarlas para mejorar sus habilidades técnicas en casos de emergencias
obstétricas, así como extender su campo de acción para prevenir infecciones
de trasmisión sexual, enfermedades relacionadas al vih/sida, planificación
familiar y métodos anticonceptivos.
El papel que desempeñan las parteras ante la comunidad y la calidad mixta de
su conocimiento --en el que se integran la medicina tradicional y algunos
conceptos adquiridos de la medicina académica-- las convierten en personas
clave para mejorar la salud reproductiva de las mujeres de México.