Las organizaciones civiles presentes
en el
Foro Global: Financiación para el Derecho al Desarrollo Sustentable y
con
Equidad criticaron la ayuda de cinco mil millones de dólares ofrecida
por el
presidente George W. Bush, misma que calificaron como migajas para el
desarrollo.
Alejandro Villamar, vocero del Comité Organizador Mexicano, explicó que
por
cada dólar que los países ricos envían como ayuda al desarrollo a los
países
del sur, éstos tienen que enviar seis dólares por concepto de deuda
externa.
El mismo calificativo le mereció el paquete de ayuda que acordaron los
gobiernos de Europa en el sentido de aumentar el porcentaje de la Ayuda
Oficial para el Desarrollo (AOD) al 0.3 por ciento para el año 2006, ya
que
hasta el momento esta cifra no rebasa el 0.2 por ciento del Producto
Interno
Bruto (PIB).
Por su parte Roberto Bissio, del Instituto del Tercer Mundo, explicó
que la
cifra ofrecida por Bush representa apenas cinco por ciento de los 100
mil
millones que la ONU ha señalado como necesarios para garantizar la
educación
primaria a todas las personas del mundo, así como los servicios de
salud
básicos, reducir la muerte materna, entre otros objetivos que los
propios
gobiernos se plantearon en la Cumbre del Milenio, realizada en Nueva
York,
en septiembre del 2000.
Mientras, la Coordinadora de ONG de España expresó su beneplácito por
la
decisión unilateral de los gobiernos de Europa de incrementar el
porcentaje
de la Ayuda Oficial para el Desarrollo para el año 2006.
A decir de su vocero, Alfonso Sancho, esta decisión fue tomada en la
Cumbre
Europea de Jefes de Estado que se realiza en Barcelona, España.
Para las organizaciones civiles de todos los países de Europa, "esta
decisión de última hora" es el reconocimiento de los gobiernos más
ricos del
mundo de que el documento de la FfD carece de compromisos concretos
para
alcanzar los objetivos de la Cumbre del Milenio, entre los que destaca
reducir a la mitad el número de personas que viven en la pobreza para
el año
2015.
Sin embargo, calificaron estas acciones como insuficientes para lograr
el
consenso entre los países del norte y del sur hacia una agenda que
favorezca
el desarrollo equitativo y sustentable.
Alfonso Sancho destacó que las organizaciones civiles en todo el mundo
no
demandan "limosnas" por parte de los países desarrollados, sino
acciones que
partan del reconocimiento de que el actual sistema financiero está
diseñado
para mantener a los países en desarrollo en una situación de
dependencia
estructural.
Cabe recordar que son los países más ricos, Estados Unidos, Japón,
Alemania,
Inglaterra, Francia, agrupados en el G7, quienes toman las decisiones
sobre
el modelo económico mundial, y dentro de las instituciones financieras
multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco
Mundial.
De acuerdo con la ONU de los 4.6 mil millones de personas que viven en
los
países en desarrollo, 826 millones carecen de comida, 850 millones son
analfabetas y casi una sexta parte de la humanidad carece de servicios
de
agua potable.