Con aguas negras y cabritos muertos por la
contaminación de los mantos acuíferos, alrededor de 100 mujeres del ejido
San Nicolás en el municipio de Escobedo, Nuevo León, protestaron esta mañana
frente a la sede de la Conferencia Internacional sobre Financiamiento para
el Desarrollo de las Naciones Unidas (FfD).
Desde temprana hora, mujeres en su mayoría de la tercera edad hicieron acto
de presencia en los alrededores de Cintermex, lugar donde hoy iniciaron los
trabajos de la Cumbre de Monterrey.
La presidenta del comisariado, Martha Isabel Ponce, dijo que decidieron
reunirse porque sus maridos continúan trabajando en sus parcelas y ellas no
podían quedarse con los brazos cruzados mientras el agua que llega a sus
viviendas está contaminada.
"Los hombres se quedan trabajando, nos apoyan y nosotras les informamos de
las reuniones que tenemos cada semana. Las protestas seguirán mientras el
gobierno no nos quiera escuchar", comentó Isabel Ponce.
Mencionó que la siguiente protesta será con la toma de la planta tratadora
de Agua y Drenaje ubicada en su municipio, misma que les ha entregado el
peor líquido desde su instalación.
Las campesinas cuentan con el apoyo de las y los ejidatarios de San Miguel
Atenco, municipio en el estado de México, con quienes se reunieron también
para afinar detalles de las protestas y nuevos actos de resistencia para
solucionar su problema de contaminación de agua.
Por su parte, Leonarda Aguillón, secretaria de la Comisión de la Defensa del
Agua del Ejido San Nicolás en Escobedo, comentó que ellas mismas han
integrado los comités con el apoyo de sus maridos, las mujeres de la tercera
edad así como niñas y niños habitantes de esta comunidad.