Dónde está el gobierno del cambio. Mataron a Digna Ochoa ya hace varios
meses y nadie da cuenta de quiénes fueron los asesinos. Y porque era una
abogada incómoda, alguien, o algunos que vieron afectados sus intereses
egocentristas, la cancelaron, como se dice en las corporaciones de seguridad
nacional de Estados Unidos.
La Procuraduría de Justicia del Distrito Federal no da una en las
investigaciones del asesinato de la luchadora social y no dará otra. Este
crimen quedará impune como quedaron impunes otros asesinatos, como el de
Colosio, como el de Ruiz Massieu, como el de varios. La policía es una
inútil. El procurador Bernardo Bátiz es un inútil.
La Procuraduría tiene todos los medios para encontrar a una aguja en un
pajar y no han encontrado a los asesinos de la ex monja y licenciada en
Derecho. Eso no reconcilia a los mexicanos con sus autoridades, aunque éstas
sean democráticas y su jefe, el jefe de Gobierno, Andrés Manuel López
Obrador, muy popular, tanto que ya se está pensando que él va a ser el
próximo presidente de la República.
Ahora, Bárbara Zamora, representante legal de la familia de Digna Ochoa en
el proceso que se sigue para esclarecer el asesinato de la defensora de los
derechos humanos, presentó este martes una denuncia penal en la Procuraduría
capitalina por amenazas de muerte que recibió, la víspera, a través de Internet.
El mensaje decía todo. "Era muy breve y decía: choques, accidentes,
abogados, urgencias", por lo que decidió acudir con el subprocurador de
Averiguaciones Previas Centrales de la Procuraduría capitalina, Renato Sales
Heredia, para denunciar el hecho.
Recordó que el escrito es muy similar al que en otras épocas recibió la
extinta defensora de los derechos humanos, Digna Ochoa y su compañera Pilar
Noriega, ahora primera visitadora de la Comisión de los Derechos Humanos del
Distrito Federal.
"Estamos muy preocupados porque no queremos que esta situación acabe como
lo
que le ocurrió a Digan Ochoa, pues los mensajes que recibimos son muy
parecidos a los que en su momento llegaban al Centro de Derechos Humanos
Agustín Pro para Digna Ochoa y Pilar Noriega".
Recordó que la diferencia es que antes los enviaban por correo postal e iban
escritos con recortes de periódicos, donde se utilizaban las mismas palabras
y otras como "colisión entre vehículos, abogadas, condolencias,
pésames",
entre otras.
Por ello se dijo preocupada por la situación, sobre todo ahora que está
vigilando la investigación de la muerte de excompañera de lucha Digna Ochoa
y Plácido.
Minutos antes de las seis de la tarde, Zamora llegó a las instalaciones
centrales de la PGJDF en compañía de 20 juristas pertenecientes a la
Asociación Nacional de Abogados Democráticos quienes exigieron al
subprocurador Renato Sales el esclarecimiento de los hechos.
Posteriormente, la litigante rindió su declaración ante el Ministerio
Público con el fin de que se inicie la investigación correspondiente, la
cual concluyó alrededor de las nueve de la noche.
Con éste ya son dos los casos en que personas públicas son amenazadas de
muerte vía correo electrónico por el caso Digna Ochoa; pues en febrero
pasado el periodista Germán Dehesa recibió una amenaza de muerte por el
email "athel_Malagateaexcite.com" y posteriormente agentes de la UEDO
de la
PGR identificaron a Martín Gerardo Moreno Pérez como el responsable.
El martes 19 de marzo Zamora López presentó una denuncia formal ante el
Ministerio Público, exigiendo que se investigue el origen del mensaje, pues
Digna murió porque nunca se indagaron los recados que recibió.
Rechazó cualquier posibilidad de que las autoridades le brinden protección
policíaca, ante la desconfianza que le tiene a tales corporaciones, aunque
no descartó analizar esa eventualidad. Zamora demandó a las autoridades
tomar en serio la indagación sobre el origen de las amenazas que recibió,
así como esclarecer el crimen de su colega.
El Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro le solicitó a las
autoridades de la Procuraduría capitalina integrar en su plan de trabajo el
informe del asesor de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Pedro
Díaz Romero, quien estuvo el pasado mes analizando los archivos de las
investigaciones.
El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, José Luis
Soberanes, dijo estar preocupado por las presuntas amenazas de muerte que
recibió Bárbara Zamora, apoderada legal de la familia de Digna Ochoa. "Hay
preocupación y temor porque este tipo de amenazas se extienda hacia otros
defensores", subrayó el ombudsman.
La abogada Bárbara Zamora lamentó que a 24 horas de que presentó la denuncia
por la amenaza que recibió por medio del correo electrónico, la Procuraduría
General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) apenas estuviera girando el
oficio de comisión a la Policía Judicial para iniciar las investigaciones.
El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) envió un
escrito a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acerca de
las amenazas de muerte que recibió la abogada Bárbara Zamora el lunes 18,
vía correo electrónico, y ésta, a su vez, transmitió la información a la
Corte Interamericana de Derechos Humanos.