El desarrollo del internet
en la última década ha permitido que aquellos sectores sociales
que habían estado marginados ahora puedan disponer de sus
propios canales de comunicación. Gracias e ello surgieron
páginas web de grupos religiosos, de asociaciones civiles,
de comunidades migrantes e incluso de simpatizantes de guerrillas.
Asimismo en la gran red ahora hay sitios
que dan voz a grupos de mujeres, que tradicionalmente habían
guardado silencio: feministas, poetas, políticas o profesionistas.
Sin embargo, como señaló en su momento Esther
Dyson, editora de la revista online Release 1.0, las mujeres
han sido ancestralmente apartadas de los puestos claves
y ahora del desarrollo tecnológico, cuya base en este mundo
global es la red de redes.
La mayor parte de la información de internet
relacionada con las mujeres no apela a la igualdad de derechos
ni tampoco fomenta los valores; según las estadísticas,
únicamente en Estados Unidos y Escandinavia la brecha entre
géneros sobre el uso de la red se ha cerrado, pero en el
resto de los países aún continúa la desigualdad.
Por ejemplo, la inequidad entre mujeres
y hombres es clara en los sueldos, en las oportunidades
de profesionalización, en la educación, en los servicios
y en la impartición de justicia; aunque también se presenta
en los contenidos de las nuevas tecnologías.
En las páginas web es notorio el estereotipo
con el que aparecen las mujeres: como consumistas, feministas,
pacifistas, preocupadas por la belleza, por la cocina, por
los hijos, por la pareja, por los horóscopos, por su peso
corporal y por la habitual relación hombre-jefe-proveedor,
mujer-colaboradora-esposa-madre (Laura Levy, Internet y
la mujer: una relación muy particular, Revista 3 Puntos,
núm. 214, Buenos Aires, Argentina, 2001).
Los temas generales que predominan en los
sitios destinados a las mujeres se sustentan en las premisas
de la sociedad de consumo: en la salud, en la familia, en
el hogar, en la pareja, en la belleza y en el arte culinario.
En cuanto a la posibilidad para tener acceso a las nuevas
tecnologías, la desigualdad de géneros es más amplia en
los países en desarrollo.
Según un informe de la Organización Internacional
del Trabajo (OTI), durante el año 2001 sólo 38 por ciento
de los internautas de América latina eran mujeres, 25 en
la Unión Europea, 19 en Rusia, 18 en Japón y cuatro en los
países árabes.
El panorama no es alentador para las mujeres
latinoamericanas, ya que 90 por ciento de los navegantes
de la red forman parte de los países desarrollados; del
total los cibernautas en el mundo, tan sólo 57 por ciento
de ellos son estadunidenses y canadienses, mientras que
los usuarios de África y Medio Oriente apenas si alcanzan
el uno por ciento.
En México el panorama no es nada alentador.
Según la Secretaría de Educación Pública (SEP), en el año
2000 había 83 mil 994 servidores, 50 mil dominios .mx, 10
mil 923 líneas telefónicas y cinco millones de computadoras.
De acuerdo al Instituto Nacional de Estadístitica
Geografía e Informática (INEGI) la brecha digital es muy
profunda, pues sólo 2.5 por ciento de una población de 100
millones de habitantes tiene acceso a internet; cifra de
la cual 80 por ciento de los usuarios son hombres y 20 por
ciento mujeres.
La situación se agrava cuando los indicadores
señalan que la mayoría de los usuarios, donde la minoría
son mujeres, en promedio emplean la computadora cuatro horas
diarias: la mitad del tiempo para uso de la red.
Los sitios más visitados en la web son de
entretenimiento, que en promedio reciben 11 horas de navegación
al día y son los sitios que en el plano del contenido refuerzan
los estereotipos femeninos (Francisco de Dios, El ojo de
la diversión, periódico Reforma, 16 de abril de 2001, México).
Ante esta situación es necesario que los
medios de comunicación tomen conciencia de la función de
las nuevas tecnologías y de sus alcances en la sociedad,
evitando promover un lenguaje audiovisual estereotipado
de la mujer y del hombre pues con ello sólo mantienen la
desigualdad de géneros.
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Comunicólogo y columnista de Zacatecas, México.
Correo electrónico: analisismedios@yahoo.com