cimacnoticias
periodismo con perspectiva de género
martes 4 de marzo de 2003
búsqueda de noticias
información
página principal
noticias por día
noticias por tema
       
OPINIÓN
Sharif y los enredos de la justicia

luis Javier Valero Flores* cimac | México, DF

A Abdel Sharif Sharif le han sentenciado a veinte años de prisión. ¡Justicia al fin!

A partir de ahora podrán descansar en paz sus presuntas víctimas. De hoy en adelante las miles de familias juarenses, con jovencitas trabajadoras en la maquiladora, podrán no morir de angustia cada que las muchachas salgan al trabajo o a divertirse.

Los eficaces investigadores de los organismos policíacos de Chihuahua se han anotado un verdadero éxito: Esclarecieron el misterio de los asesinatos de decenas de niñas-mujeres y lograron acumular tal cantidad de pruebas y evidencias que, para los jueces, quedó plenamente demostrada la culpabilidad del famoso egipcio.

Quienes pedimos, gritamos, exigimos justicia, podemos descansar de semejante tarea cívica: Ya quedó plenamente demostrada que el culpable de tantos y tantos asesinatos está tras las rejas. Pequeño detalle: Sharif está en la cárcel desde el martes 3 de octubre de ¡¡1995!!

Entonces ¿Quién es el autor de las decenas de asesinatos de mujeres de esa fecha hasta hoy?

Pregunta imposible de contestar por la justicia chihuahuense, pues al egipcio se le ha sentenciado por el asesinato de una sola mujer.

¿Cuánto dolor nos habríamos ahorrado? ¿Cuántas penas se habrían evitado? ¿Cuántos vía crucis, de cientos de familias juarenses, zacatecanas, duranguenses y chihuahuenses, no se habrían celebrado? ¿Cómo medir el dolor causado a tanta gente, tanto tiempo, de haber encontrado y castigado a los asesinos de mujeres?

¿Cuánta felicidad habrían acumulado, de vivir, las “muertas de Juárez”?

Si tan sólo las autoridades, las del gobierno estatal anterior, las del actual; las del gobierno federal que encabezaban Salinas y Zedillo, y el que dirige Fox hubieran llegado a la conclusión de coordinar sus acciones, apostarle a la inteligencia de sus investigadores, destinar cuantiosos recursos económicos para la investigación y la prevención.

Si en lugar de prometerlo, ya hubieran instalado lo necesario para que en Juárez se efectúen los exámenes de ADN; si le hubieran apostado a la generosidad y desprendimiento de la sociedad juarense que en este doloroso asunto, como siempre, ha estado por encima de sus gobernantes.

Si no se hubieran empeñado en achacarle la culpa al primero que pasara. Si en lugar de fabricar chivos expiatorios hubieran emprendido verdaderas pesquisas, sin dar lugar a la impunidad, ni a la complicidad; si no les dictaran consignas a los encargados de impartir justicia, hace mucho que el terror en Juárez habría terminado.

Hoy, después de largos cerca de ocho años, el juez sólo encontró elementos para inculparlo de homicidio simple, sin agravantes y a la Procuraduría General de Justicia diversos jueces le han negado dieciséis solicitudes de órdenes de aprehensión contra el egipcio. La razón: No tienen elementos que confirmen la asociación entre Sharif y “Los Rebeldes”, acusados, éstos, de asesinar mujeres a sueldo y de llevarle a Sharif, al penal, la ropa interior de las víctimas.

En tanto le horror continuaba, continúa, en el antiguo Paso del Norte.

La lista de contradicciones en el juicio seguido contra Sharif pone los pelos de punta: Lo acusaron de asesinar a Elizabeth Castro, que tenía una estatura de 1.75 metros, de cabello y piel de color castaño claro; sin embargo, el cadáver encontrado medía 1.63 y el color de la piel era oscuro.

Los zapatos de la muerta eran del 31.5 y Elizabeth calzaba del seis.

Elizabeth Castro desapareció el 14 de agosto de 1995, cinco días después se reportó el hallazgo de un cadáver de mujer en un terreno baldío. Los peritos encontraron la presencia de abundante fauna cadavérica que comúnmente aparece por los menos 20 días después de que fallece la persona y señalaron que también presentaba rigidez cadavérica de más de 10 días.

La defensa del egipcio pidió insistentemente que se aplicara la prueba comparativa del ADN, prueba constantemente negada hasta que los padres de Elizabeth desaparecieron, cansados de buscar a su hija.

Encarcelado Sharif, los asesinatos continuaban. No hay problema, el gobierno de Francisco Barrio pronto encontró a sus chivos expiatorios: “Los Rebeldes”. La acusación: Que Sharif les pagaba desde la cárcel. Sin embargo, la autoridad nunca demostró que se hacían los pagos, que Sharif poseyera una cuenta bancaria, que tuviera ingresos; pero tampoco lograron demostrar que les entregara a los rebeldes el dinero en efectivo.

Vamos, ni siquiera lograron demostrar que alguno de los rebeldes visitara a Sharif en la cárcel. Cuando el Director del Penal de Juárez mostró a la prensa los registros de visitas al egipcio, en los cuales no aparecían “Los Rebeldes”, poco duró en el cargo, unos cuantos días más tarde era despedido.

Pasaron los años, la alternancia dio la vuelta completa en Chihuahua y los asesinatos continuaban. También el nuevo gobierno de Patricio Martínez encontró sus chivos expiatorios: “Los Chóferes”. Los acusaron exactamente de lo mismo que a los rebeldes. Mismo modo de operar, idéntico móvil. Culpable: El egipcio Sharif. Tampoco pudo el Ministerio Público demostrar los vínculos de los chóferes con el egipcio.

Pero siguieron apareciendo cadáveres en los lotes baldíos, y niñas-mujeres desapareciendo de las más céntricas calles de Juárez.

Contra la opinión de numerosos ciudadanos, víctimas de la desinformación sembrada por la autoridad, defender, adoptar una postura crítica acerca del proceso judicial en contra de Sharif y los otros acusados, es defender no solamente que la justicia se aplique, también representa defender la integridad física, y la vida, de decenas de jovencitas caídas bajo las garras de los chacales.

Porque, si según las autoridades ya están encarcelados los responsables de los asesinatos, entonces ¿Quién –quienes- son los que siembran de cadáveres el desierto juarense?

Correo electrónico: luisjvalero@hotmail.com

*Periodista de Ciudad Juárez







       
atención
información producida por cimac, comunicación e información de la mujer
disponible para periodistas y medios de comunicación impresos y electrónicos
por favor citen la fuente

El servicio informativo se realiza gracias al apoyo
brindado por las siguientes instituciones:
John D. and Catherine T. MacArthur Foundation, UNIFEM,
Partner of the Americas, Fundación Heinrich Böll,
GLAMS y The William and Flora Hewlett Foundation.