cimacnoticias
periodismo con perspectiva de género
martes 11 de marzo de 2003
búsqueda de noticias
información
página principal
noticias por día
noticias por tema
       
CRITERIO PROPIO
Por ellas, las de Juárez, las que ya no volverán

Marta Guerrero cimac | México, DF

Este año la primavera ha explotado sobre bardas, jardines y camellones en un afán de no quedarse fuera de los festejos de la semana de la mujer. Rinde homenaje y nos sonríe con flores encendidas de colores, incendiadas de pasión, parece decir “por ellas, siempre por ellas”.

El 18 de noviembre pasado, en Barcelona, tuve una entrevista con Jorge Herralde, quien es el director de Anagrama, yo tenía que entregarle mis novelas para que fueran calificadas y él cordialmente me invitó a la presentación, en ese momento, de Huesos en el Desierto, de mi compatriota Sergio González Rodríguez.

Era el asunto de las mujeres asesinadas en Ciudad Juárez. Los periodistas casi preferían correr a sus casas para empezar a leer la investigación. Las preguntas manifestaban el ansia por saberlo todo de una vez. No daban crédito a sus oídos.

El mundo de las maquiladoras, la explotación de mujeres, la discriminación, la misoginia, 40 millones de pobres, la violencia, Ciudad Juárez “la frontera más fabulosa de todo el mundo” (canta Juan Gabriel), las bandas de delincuentes, el tráfico de drogas, la impunidad, el poder económico y el poder político cohabitando con el crimen organizado en santa comunión.

Lote Bravo, Zacate Blanco, Granjas Santa Elena todos paraderos de cuerpos de mujeres y niñas. Un mapa geográfico donde por cada escuela hay cinco bares, aparte de mil “picaderos”, puntos de drogas duras al menudeo.

Corridos y cantares que ponderan el pandillerismo y las hazañas del hampa. La santería, los ritos a la Santa Muerte, la violencia sexual, la tortura, la invención de culpables, la ignominia hacia las instituciones, por su falta de acción, por sus contradicciones y por los fundamentos en que se basan las sospechas de la sociedad de la protección de las policías al crimen organizado.

Un puñado de chivos expiatorios en la cárcel, mientras siguen matando a mujeres que son culpables de andar solas, de noche, en malos barrios y hasta “prostituyéndose” después de salir de sus fábricas, según el decir de algunos, “por su mala fe en la vírgen de Guadalupe”.

Si todo ocurre porque las mujeres no deberían andar sin la protección de sus hombres, ni vivir solas, ni atender a sus hijos con el esfuerzo laboral sino en sus casas esperando, yo creo que la Divina Providencia debería recordar que sus hijos necesitan comer.

El inframundo, el hilo conductor que amarra a unos con socios que están al servicio de la sociedad y para protegerla. Amenazas, muerte de periodistas, cese del que no quiera entrarle a la corrupción y el tiempo que sigue andando, sin que las denuncias, las protestas internacionales y de Derechos Humanos logren desactivar la inercia del andamiaje de la perversión, la crueldad, el abuso sexual, vejación y desprecio hacía las mujeres.

Todo esto es lo que el autor, valientemente, nos ofrece en Huesos en el Desierto, periodismo de fondo, serio y responsable. Sin embargo, ni 100 libros, ni los grupos de intelectuales, ni mil Elenas Poniatowskas que hubiera han de detener a los asesinos que gozan de la máxima protección y de la más vil de las impunidades.

De nada sirven los grupos de familiares de las víctimas, ni los reclamos, ni exigencias tempranas en cuanto desaparece una muchacha, de nada sino de burla, de moraleja despreciablemente chauvinista.

Pero la mayoría no olvidamos, no podemos. Nos estremece la conciencia lo que ocurre y deseamos que no exista nunca más una voz sin eco que clame justicia. Por ellas, siempre.

MG/MEL







       
atención
información producida por cimac, comunicación e información de la mujer
disponible para periodistas y medios de comunicación impresos y electrónicos
por favor citen la fuente

El servicio informativo se realiza gracias al apoyo
brindado por las siguientes instituciones:
John D. and Catherine T. MacArthur Foundation, UNIFEM,
Partner of the Americas, Fundación Heinrich Böll,
GLAMS y The William and Flora Hewlett Foundation.