cimacnoticias
periodismo con perspectiva de género
martes 18 de marzo de 2003
búsqueda de noticias
información
página principal
noticias por día
noticias por tema
       
Sin posturas irreconciliables en el Parlamento de Mujeres
Unidas por caso Ciudad Juárez y contra la guerra en Iraq

Rafael Maya y Miriam Ruiz cimac | México, DF

Al clausurar la edición 2003 del Parlamento de Mujeres de México (PMM), mil 635 mexicanas --militantes de derecha e izquierda-- ondearon la bandera blanca para pedir al gobierno federal justicia para las mujeres de Ciudad Juárez y que México utilice su voto en Naciones Unidas (ONU), para evitar la guerra en Iraq. Pero sin fumar la pipa de la paz.

Después de dos días de trabajo –13 y 14 de marzo pasados-- en la quinta edición del Parlamento de Mujeres al leer los resolutivos, la presidenta de la Comisión de Equidad y Género, Concepción González Molina, se pronunció a nombre de las mexicanas participantes “por la aplicación y defensa del principio de equidad en la educación y en la vida política, por ser salvaguarda de derechos y soberanía.”

Tras el diálogo entre legisladoras y ciudadanas, eje del Parlamento desde que se instauró en 1998, las senadoras y diputadas se comprometieron a luchar porque el presidente Vicente Fox lleve las investigaciones de casi 300 mujeres asesinadas en Ciudad Juárez a la justicia federal.

Las diputadas de todos los partidos se comprometieron también a dar un día de salario a los familiares de las víctimas en la ciudad fronteriza, al tiempo que el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), apoyaría económicamente las gestiones de las familias en los procesos legales –nacionales e internacionales.

En la sesión inaugural en el salón de plenos de la Cámara de Diputados, la coordinadora de Relaciones Interinstitucionales de la organización civil Católicas por el Derecho a Decidir, Pilar Sánchez, convocó a las asistentes a emitir su voto contra el inminente conflicto bélico en el Medio Oriente.

Exigió al presidente Vicente Fox que México se pronuncie contra la guerra en el Consejo de Seguridad de la ONU. Ese espíritu se mantuvo hasta el cierre de la reunión que llenó de mujeres el Palacio Legislativo de San Lázaro.

Las legisladoras y funcionarias se comprometieron a vigilar el cumplimiento del Código Federal de Procedimientos e Instituciones Electorales (Cofipe), para que respete un mínimo de 30 por ciento de mujeres en las listas de candidaturas.

Como en años anteriores propusieron que el Parlamento de Mujeres funcione de manera permanente, y se pronunciaron por defender los presupuestos de género.

RATIFICAN EDUCACIÓN LAICA Y BUSCAN ABORTO LEGAL

Como en las ediciones anteriores del Parlamento, los puntos más disonantes fueron los educativos y la defensa de los derechos sexuales y reproductivos.

Después de una discusión intensa en la mesa Acceso a la Salud Integral y en medio de protestas de integrantes de grupos vinculados al conservador Provida, el pleno votó por el libre derecho de la población femenina a decidir sobre su cuerpo.

Las parlamentarias aprobaron que el Poder Legislativo haga las reformas necesarias a la Ley General de Salud y a los códigos penales de los estados para que las menores de 18 años accedan al aborto legal por violación, o incluso por razones de salud.

En cuanto educación, la presidenta de la Comisión de Equidad y Género, Concepción González Molina, ratificó que en México la educación es laica.

Esto como respuesta a la confusa votación en el pleno de la mesa sobre Educación, donde votaron en contra de una larga lista de propuestas que iban desde programas de bacas de estudios para adolescentes embarazadas, prevención de delincuencia juvenil, recursos para capacitar a maestros en género, a la educación en los valores o la educación laica.

Al final, la relatora Angeles Hernández explicó que de acuerdo con el artículo 23 del reglamento del Parlamento de Mujeres se invalida cualquier propuesta que atente contra los tratados internacionales signados por México.

De ello se desprende que ninguna propuesta de los grupos conservadores para penalizar el aborto o desinformar a la infancia hubiera podido ser tomada en cuenta.

Eso no impidió que las distintas posturas se defendieran: Patricia Barrera Rivera, representante de la conservadora asociación civil Voz Pública, molesta por la aprobación de las propuestas en la mesa sobre Salud Integral, hizo notar desde la tribuna la postura de las mujeres que se pronuncian por la vida antes de nacer: no están dispuestas a que sus voces se acallen.

En respuesta, Gabriela Rodríguez, coordinadora de la Red Nacional Democracia y Sexualidad, que engloba a un ciento de organizaciones en este campo cuestionó –tras pedir otra vez que México vote con un “no” en la ONU—que “la destrucción de seres humanos vivos y la defensa de seres en potencia es prueba de la manipulación que subyace en esas campañas (impulsadas por George Bush).”

Señaló que la administración de Vicente Fox financia organizaciones de ultraderecha que desde 1917 intentan introducir la educación religiosa en la escuela pública y más recientemente adoctrinan con una Guía para Padres, que traduce en el lenguaje secular las doctrinas de Juan Pablo II.

Por ello dijo que las feministas no van a aceptar retrocesos históricos, ni permitir que las políticas estén influenciadas por la iglesia católica. Con ella, la mayoría de las mujeres sentadas de manera excepcional en una curul vocearon “ni un paso atrás, ni un paso atrás.” En la edición 2003 del Parlamento, las feministas recuperaron su espacio.

MR/RM/MEL







       
atención
información producida por cimac, comunicación e información de la mujer
disponible para periodistas y medios de comunicación impresos y electrónicos
por favor citen la fuente

El servicio informativo se realiza gracias al apoyo
brindado por las siguientes instituciones:
John D. and Catherine T. MacArthur Foundation, UNIFEM,
Partner of the Americas, Fundación Heinrich Böll,
GLAMS y The William and Flora Hewlett Foundation.