Mujeres 58
por ciento de la fuerza productiva del mundo
Sin equidad
de género no hay Reforma de Estado
María
de la Luz González Cimac | México, DF
La
equidad de género es un elemento indispensable de
la Reforma de Estado y, para lograrla, uno de los elementos
esenciales es alcanzar la equidad de empleo para las mujeres,
sostuvo la investigadora Teresa Incháustegui.
Durante
su participación en el Encuentro de Feministas para
la Reforma del Estado, con la ponencia “Género
y reforma del Estado”, dijo que las mujeres constituyen
el 33 por ciento del mercado laboral y el 58 por ciento
de la fuerza productiva en el mundo.
Incháustegui
destacó que esta feminización del empleo en
el mundo no se ha completado con políticas sociales
que faciliten la salida masiva de las mujeres al trabajo.
Esta
situación de desigualdad con la que ingresan las
mujeres al mercado laboral es resultado de su identificación
como elemento marginal de la fuerza productiva, a la que
se contrata en modalidades más desventajosas de horario,
salarios y condiciones laborales, sostuvo.
Las
desventajas de la mujer en el mercado laboral, advirtió
la especialista, también impactan a los hombres,
pues los obliga a competir con una situación de bajo
promedio salarial y condiciones precarias de trabajo, por
lo que es necesario generar una base mínima de bienestar
y una redistribución de las cargas y responsabilidades
sociales.
Este
esquema, dijo, está comenzando a aplicarse en países
de la Unión Europea y se conoce como capitalismo
de coordinación o con bienestar, y constituye una
alternativa a la Reforma de Estado que comenzó a
aplicarse en México y América Latina a partir
de 1985, siguiendo el modelo estadounidense.
2005/LMG/SJ

|