Demandan
intervención de la CIDH
Piden combatir
violencia contra mujeres indígenas
Soledad Jarquín Edgar,
corresponsal Cimac | Oaxaca
El
Colectivo Huaxyacac pidió esta tarde al relator especial
para México y Asuntos Indígenas de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, doctor José Zaraquett
Daré, que asuma la problemática de la violencia
contra las mujeres indígenas de Oaxaca como un asunto
prioritario a atender, “pues estamos hablando de vidas
de mujeres y del impacto de la violencia en sus familias
y comunidades”.
En
voz de Aline Castellanos Hernández, el Colectivo
Huaxyacac presentó un breve informe de la situación
de la violencia hacia las mujeres y señaló
que el feminicidio es una de sus expresiones más
brutales. Las cifras para Oaxaca no hacen sino confirmar
esta dolorosa y terrible realidad.
También
demandó la atención de la CIDH para que el
gobierno estatal, a través del Legislativo, haga
las modificaciones necesarias a las leyes y reglamentos
para que, en caso de violación, las mujeres puedan
acceder al aborto, como establece en la ley, y evitar casos
como el sucedido el año pasado a una joven sordomuda
a quien las autoridades ministeriales primero, y luego las
de salud, negaron su derecho al aborto.
Castellanos
Hernández dijo que las cifras oficiales de encuestas
dan a Oaxaca entre el tercer y el quinto lugar nacional
de muertes de mujeres por causas violentas y recordó
que, en cuanto a violencia psicológica hacia mujeres,
la entidad ocupa el tercer lugar.
Explicó
que un informe elaborado por el Colectivo Huaxyacac, cuya
copia se entregó a la Comisión Especial de
Seguimiento a los Feminicidios de la Cámara de Diputados,
se dio cuenta de 42 asesinatos de mujeres en el año
2004; para junio pasado ya se contabilizaban 26 asesinatos
de mujeres en este año 2005, principalmente en fuentes
hemerográficas.
La
activista en derechos humanos manifestó que en Oaxaca
el gobierno estatal ha hecho caso omiso a los llamados de
la sociedad para atender la problemática de violencia
contra las mujeres, misma que puede verse en todos los rubros,
por lo que aseguró que impera la impunidad.
En
ese sentido, consideró que el estado de Oaxaca no
acata las convenciones internacionales como CIPD Cairo 94,
la CEDAW y la Convención Interamericana Contra la
Violencia Hacia la Mujer, conocida como Belem do Pará,
por nombrar algunas.
Por
lo mismo, dijo la activista, “solicitamos a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, y a la Relatoría
de Asuntos Indígenas que usted coordina, que asuman
la problemática de la violencia contra las mujeres
indígenas”.
Castellanos
aseguró que la respuesta de los gobiernos estatales
anterior y actual ha sido escasa y muy pobre, mostrando
claramente un desinterés por esta grave violación
a los derechos elementales de las mujeres.
Apuntó
que la actual ley de Atención y Prevención
a la Violencia Intrafamiliar, a ocho meses de gobierno,
no ha cumplido con las mínimas obligaciones y su
Consejo rector no ha sesionado aún. Ha proliferado,
como costumbre local, hacer anuncios de propaganda sin cumplirlos.
Así
ha sido con la creación de un nuevo local y el presupuesto
para la Procuraduría de la Mujer, el Menor y la Familia,
el refugio estatal para la mujer violentada y, recientemente,
la Fiscalía Especial para delitos contra la mujer;
esta última no cuenta con presupuesto, personal,
programa ni marco jurídico para actuar, a pesar de
las amplias facultades para abordar el problema.
La
integrante de la asociación civil Mujer Libre recalcó
que el Colectivo Huaxyacac propuso una agenda de género
a los candidatos a gobernador en las pasadas elecciones,
misma que firmó el actual gobernador. Sin embargo,
aunque su compromiso era dar cuenta a los 100 días
de cómo su gobierno incorporaría soluciones
a las diversas problemáticas que afectan a las mujeres,
incluidas las diversas modalidades de violencia contra ellas,
se ha negado a responder y a recibir al colectivo, haciendo
caso omiso de su compromiso por escrito y de su firma.
“No ha sido la única vez que nos encontramos
con un muro las organizaciones sociales -señala Castellanos-.
Innumerables veces hemos solicitado el cumplimiento de las
leyes y de los compromisos suscritos por el nuevo gobierno
estatal de Ulises Ruiz, con respuestas a la altura de la
gravedad del problema; sin embargo, nos hemos encontrado
con las puertas cerradas al diálogo; con la simulación
y el desinterés por atender y prevenir la violencia
hacia las mujeres en un estado eminentemente indígena,
donde a la violencia contra ellas se suma la triple discriminación:
por ser mujeres, por ser pobres y por pertenecer a comunidades
indígenas.
05/SJ/YT

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