Debe México
tomarlos en serio, advierte AI
Derechos humanos,
fuera de la agenda política
María de la Luz
González Cimac | México, DF
La
visita que la semana pasada hizo a México Irene Khan,
secretaria general de Amnistía Internacional (AI),
puso el acento en una realidad innegable: los derechos humanos
están ausentes del debate político que se
da en el país, precisamente cuando éste se
enfila hacia las elecciones federales del 2006.
Preocupada
por la situación que encontró en el país,
con muy pocos cambios desde su anterior visita, en 2003,
Khan llamó a los partidos políticos y a los
candidatos que contenderán en el 2006 a convertir
la retórica en acción concreta, y a hacer
de los derechos humanos el centro de sus propuestas electorales.
En
una carta abierta a los partidos políticos, la secretaria
general de AI sostuvo que el Ejecutivo Federal no ha tenido
la suficiente determinación para defender los derechos
humanos, mientras el Congreso "se ha dejado llevar
por rencillas políticas”, y el Poder Judicial
ha fallado en reconocer estándares internacionales
de derechos humanos en sus decisiones.
Manifestó
que las autoridades federales y estatales, con frecuencia,
utilizan argumentos legales y constitucionales para "justificar
y mantener impunidad e inacción en vez de asegurar
la rendición de cuentas", como en el caso de
las mujeres desaparecidas y asesinadas en Ciudad Juárez
y Chihuahua.
Señaló
además serias deficiencias en las áreas de
seguridad y justicia, señaló que se mantienen
"la tortura, las detenciones arbitrarias, las persecuciones
infundadas, la corrupción y la impunidad”,
y pidió a los partidos políticos y a sus candidatos
que indiquen sus compromisos en materia de derechos humanos.
“La
discriminación y la violencia contra las mujeres
siguen siendo endémicas en México. Los casos
de Ciudad Juárez y Chihuahua de los últimos
12 años constituyen el ejemplo más destacado
de cómo las profundas deficiencias en el sistema
judicial y de seguridad, unidas a la discriminación
y falta de igualdad, son caldo de cultivo para la violencia
de género”, sostuvo al referirse a este tema.
Aclaró
además que este tipo de violencia, y la falta de
acción de las autoridades no se limitan a Chihuahua,
y que es urgente aplicar políticas prácticas
que garanticen el derecho de todas las mujeres a vivir sin
violencia ni discriminación, objetivos que deben
integrarse en la reforma de la policía y el sistema
de seguridad, uno de los grandes desafíos pendientes
para México.
Cuestionó
las medidas aplicadas para combatir la delincuencia que,
a lo largo de más de 10 años, sólo
han exacerbado las violaciones de los derechos humanos,
y recomendó poner límites a la función
de seguridad desempeñada por las fuerzas militares,
pues el ejército no está capacitado para cumplir
funciones policiales o judiciales.
Insistió en que deben cumplirse las reiteradas recomendaciones
de organismos internacionales de limitar el papel de la
jurisdicción militar, para que los militares presuntamente
responsables de violaciones graves de los derechos humanos
sean juzgados por tribunales civiles para impedir la impunidad.
Sobre
la investigación de los crímenes del pasado,
que incluyen la persecución y desaparición
de estudiantes y opositores al gobierno en los 70 y los
80, sostuvo que prevale la impunidad y que la Fiscalía
Especial sigue su trabajo “con resultados limitados
y, de momento, poco satisfactorios”, por lo que este
gobierno y el próximo deben garantizar la justicia,
la verdad y la reparación de una vez por todas en
este tema.
Recomendó
también que se eliminen las reservas e interpretaciones
presentadas por el gobierno mexicano a tratados internacionales
claves, como la Convención Interamericana sobre Desaparición
Forzada de Personas y la Convención sobre la no Aplicabilidad
de las Limitaciones Legales a los Crímenes de Guerra
y a los Crímenes contra la Humanidad.
Khan
afirmó que los candidatos presidenciales y los aspirantes
al Congreso deben comprometerse con un programa de acción
concreto que trate de resolver estos problemas, y mantener
un diálogo abierto con organizaciones de la sociedad
civil para lograr que el mismo tenga éxito.
Por
su parte, el gobierno federal rechazó los señalamientos
de AI al afirmar que el gobierno de México lucha
a escala mundial en favor de los derechos humanos como también
lo hace dentro del país, pero "en un ámbito
federalista".
El
vocero presidencial, Rubén Aguilar, respondió
así a las críticas de Irene Khan, en torno
a que la administración foxista no promueve a nivel
interno la defensa de los derechos humanos como lo hace
en el plano internacional.
Afirmó
que el gobierno federal recibe y acoge las sugerencias y
recomendaciones de AI y comparte su observación sobre
la necesidad de que el Congreso apruebe una nueva legislación,
como la propuesta por el Ejecutivo, pero solicita al Poder
Legislativo y los gobiernos estatales retomen también
las observaciones del organismo internacional.
05/LG/GM
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