Nuevo libro
contra la privatización del conocimiento
Un mundo patentado:
ensayos en defensa de la cultura
Miriam Ruiz Cimac
| México, DF
Intelectuales
de 12 países ponen en la mesa de los debates el futuro
de los bienes comunes de la humanidad y el planeta en el
libro ¿Un mundo patentado? La privatización
de la vida y el conocimiento presentado aquí hoy
por la Fundación Heinrich Böll.
“Ni
las ideas ni la vida necesitan dueño”, aseguró
Silke Helfrich, directora para México, Centroamérica
y el Caribe de la Fundación Heinrich Böll tras
advertir contra la práctica corporativa actual de
“patentar cosas intangibles como una idea o una secuencia
genética.”
Helfrich,
coordinadora de la publicación, al referirse a la
ingeniería genética -o “biotecnología
roja”- recordó que ésta pasa casi siempre
por el cuerpo de las mujeres y citó el trabajo de
la feminista afrobrasileña, quien pronostica un aumento
en la eugenesia; así, las mujeres podrán escoger
tener un varón blanco en vez de una niña con
rasgos indígenas o africanos.
La
directora de la fundación lamentó que el acceso
a estas tecnologías, al ser patentadas, sea restringido
en un mundo de desigualdades profundas.
Sin
embargo, hizo hincapié en que “no estamos en
contra de investigar o descifrar códigos, sino de
patentarlos y controlar los bienes comunes” toda vez
que en la actualidad también se patentan las investigaciones
en universidades públicas con apoyos privados.
En
los años 80, 40 por ciento de los ingresos económicos
en Estados Unidos provenía de licencias y patentes
de bienes comunes. Hoy la cifra alcanza el 75 por ciento,
de acuerdo con la activista alemana.
Los
bienes comunes son los recursos que poseen las personass
en forma colectiva, legal o moral, y aluden a bienes naturales,
como el agua, o a prácticas culturales como las formas
de cultivo tradicional.
Si
en el pasado hubiera existido la misma tendencia a privatizar,
estaría patentada la tabla periódica, dijo
en su oportunidad Alejandro Calvillo, director de Greenpeace
México.
Por
su parte, el argentino Federico Heinz, promotor del software
Libre, indicó que la venta de licencias para uso
de programas es una distorsión en términos
comerciales, puesto que no puede ser igual comprar 11.5
barriles de petróleo que parar el permiso para usar
un programa.
“La
confección de programas es una técnica cultural,
como la escritura o las matemáticas”, comentó
al explicar su rechazo a la privatización del conocimiento
y de la vida.
El
libro incluye ensayos de Pat Money, ganador del Premio Nobel
alternativo; Richard Stillman, fundador del movimiento por
un software libre, y Silvia Ribeiro, especialista en biotecnología,
entre otros.
El
texto completo del libro está disponible gratuitamente
en la página web de la fundación www.boell-latinoamerica.org
05/MR

|