Mujeres
carecen de garantías a 57 años de la Declaración
Mañana,
aniversario de los Derechos Humanos
Cimac | México, DF
Mañana,
10 de diciembre, es el 57 aniversario de la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, que son el conjunto de
garantías que tienen las mujeres y los hombres por
el solo hecho de haber nacido, sin importar su edad, posición
social, preferencia política, creencia religiosa,
origen familiar, posición económica o cualquier
otra condición.
Actualmente,
esta fecha representa, asimismo, el último día
de la campaña internacional 16 Días de Activismo
contra la Violencia, que arrancó el pasado 25 de
noviembre en varios países del mundo.
En
1948, un 10 de diciembre, fue suscrita por la Organización
de las Naciones Unidas la Declaración Universal de
los Derechos Humanos, donde se establece que los Estados
firmantes tiene la obligación de proveer y mantener
las condiciones necesarias para que, dentro de una situación
de justicia, paz y libertad, las personas realmente puedan
gozar de todos sus derechos
A
pesar de que esta declaración estipula claramente
que su contenido se aplica a todos los seres humanos sin
distinción de sexo, en pleno siglo XXI los derechos
humanos de las mujeres continúan siendo violados,
mientras la sociedad y los gobiernos lo toleran y legitiman
en todo el mundo.
Las
mujeres y los hombres somos diferentes por tener capacidades
y necesidades distintas, lo que no significa que uno sea
inferior respecto al otro. Cuando una persona daña
a otra aprovechándose de la diferencia o ejerciendo
un poder o privilegio social determinado, comete una violación
a los derechos humanos.
Por
ello es tan importante que las mujeres conozcan sus derechos
para defenderlos, como que los hombres los respeten y los
hagan valer para convivir en una sociedad más justa
y equitativa.
En
este sentido, las mujeres debemos saber que en la familia
tenemos derecho a ser respetadas y tomadas en cuenta de
la misma manera que los hombres, lo cual significa que podemos
tomar decisiones sobre asuntos que afecten nuestra vida,
compartir responsabilidades y labores domésticas,
expresar necesidades y ser respetadas física, sexual
y psicológicamente.
Respecto
a la sexualidad, las mujeres no debemos ser objeto de burla,
castigo, imposición o abuso. Tenemos derecho a decidir
cuándo, cómo y con quién tener relaciones
sexuales; a denunciar ataques sexuales y ser atendidas inmediatamente;
a que se nos brinde información oportuna y veraz
sobre métodos anticonceptivos y a ser tratadas con
dignidad.
Las
mujeres embarazadas no pueden ser discriminadas en el ámbito
laboral y tienen derecho a que se les brinde atención
oportuna durante todo el embarazo. Las madres tienen derecho
a dos descansos de media hora cada uno, durante la jornada
laboral, para alimentar a sus hijos lactantes, así
como a seis semanas de descanso antes y después del
parto percibiendo su salario íntegro.
En
materia laboral, las mujeres tenemos derecho a no ser objeto
de acoso sexual y a demandar al responsable cuando esta
situación se presente; así como a percibir
un salario igual al de los hombres por igual trabajo y a
obtener y conservar un empleo sin que esto se condicione
a renunciar al matrimonio.
Estos
y otros derechos de igual importancia están reconocidos
por las leyes mexicanas y sustentados en la Constitución
política de nuestro país, así como
en tratados internacionales que han sido firmados y ratificados
por el gobierno de nuestra nación.
Los
Derechos Humanos poseen tres características fundamentales:
son universales, porque pertenecen a todas las personas;
son incondicionales, porque sólo están sujetos
a los límites del derecho, y son inalienables, toda
vez que no pueden perderse ni transferirse por voluntad
propia.
05/GT/YT

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