Amnistía
Internacional pide seguridad para Lydia Cacho
Difamación,
arma para silenciar la verdad en México
Guadalupe Vallejo Mora
Cimac | México, DF
Amnistía
Internacional (AI) México consideró que la
detención y posterior liberación bajo fianza
de la periodista Lydia Cacho “constituye un acoso
judicial, amenaza su derecho a la libertad de expresión
y la hace más vulnerable a las amenazas y las intimidaciones
relacionadas con su trabajo de defensa de los derechos humanos”.
Llamó a todas las organizaciones de derechos humanos,
medios de comunicación, activistas, feministas y
sociedad en general para que soliciten a las autoridades
federales y estatales se garantice la seguridad de la presidenta
del Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM)
en Cancún, Quintana Roo, conforme a los deseos de
la propia activista.
Asimismo, a que dejen clara su preocupación por la
seguridad de Cacho Ribeiro, contra quien pesa una orden
de aprehensión por el supuesto delito de difamación
y calumnias, cargos presentados por Kamel Nacif Borge, mejor
conocido como El rey de la mezclilla.
Con
ese tipo de acusaciones –dice el organismo de derechos
humanos-, sólo se busca “silenciar a quienes
se pronuncian sobre cuestiones delicadas, lo cual viola
el derecho a la libertad de expresión”.
En
un comunicado enviado vía onternet a diversas organizaciones
y medios de comunicación, entre otros, AI sección
México, solicita que se aplique la recomendación
de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH) de convertir la difamación en un cargo civil
no susceptible de ser castigado con prisión y exige
garantías de seguridad para la defensora de los derechos
humanos, porque este hecho “puede alentar a otros
a amenazarla o atacarla”.
La CIDH ha pedido que la difamación sea un cargo
civil, no penal, sin embargo “México no ha
tomado ninguna medida para adoptar esta recomendación”,
recordó el organismo.
AGRADECIMIENTO
Al agradecer las múltiples muestras de solidaridad
hacia la injusta situación que enfrenta, la autora
de Los Demonios del Edén, Lydia Cacho, confió
en que esas muestras de apoyo se hagan palpables el próximo
viernes, día en que deberá acudir ante el
Juzgado Quinto en materia penal, para conocer su situación
legal en torno a la denuncia por el delito de difamación.
La comunicadora apeló via electrónica a la
justicia y a la adecuada aplicación de la ley en
este y todos los casos.
LOS HECHOS
El pasado 16 de diciembre, Lydia Cacho Ribeiro fue detenida
por la policía en su casa de la ciudad de Cancún.
Los policías la llevaron a una distancia de mil 500
kilómetros, a la ciudad de Puebla. Estuvo detenida
durante 30 horas, por cargos de difamación, antes
de ser puesta en libertad bajo fianza.
Cacho Ribeiro es periodista y presidenta de la organización
Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM).
Ha sacado a la luz los abusos sufridos por mujeres y menores,
y la impunidad de que suelen gozar los responsables.
Este
mismo año ha publicado un libro en el que denuncia
la participación del empresario, Kamel Nacif Borge,
en una red de pornografía infantil.
Dicho empresario, con sede en Puebla, presentó una
querella por difamación contra ella, y la Procuraduría
General de Justicia del Estado abrió una investigación
preliminar. A consecuencia de todo ello, un juez dictó
una orden de detención en su contra, misma que fue
cumplimentada el pasado viernes.
Cuando la policía la llevó a Puebla, en un
viaje por carretera que duró 10 horas, la pusieron
bajo custodia, y después la hicieron comparecer ante
un juez que la puso en libertad bajo fianza que se le fijó
de primera instancia en 170 mil pesos y que, al ser renegociada,
se estableció en 30 mil pesos.
Lydia Cacho Ribeiro ya ha sufrido amenazas e intimidaciones
anteriormente a consecuencia de sus actividades de derechos
humanos, situación por la que autoridades le proporcionaron
cierta protección policial, lo que le ha permitido
continuar con su trabajo.
05/GV/MR

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