Golpe a
los derechos humanos de las mujeres
Dictan auto
de formal prisión para Lydia Cacho Ribeiro
Cimac | Puebla
La
jueza Rosa Celia Pérez Camacho dictó a las
10.50 de la mañana de este viernes el auto de formal
prisión por el delito de difamación para la
periodista Lydia Cacho, quien denunció una red de
pederastras lidereada por poderosos empresarios mexicanos.
Pese
a que en el Juzgado Quinto Penal en la ciudad de Puebla
se determinó que el rey de la mezclilla Kamel Nacif
tendría bases para incriminar a Lydia Cacho por manchar
su reputación, sin embargo, la activista por los
derechos humanos de mujeres y niñas no pisará
la cárcel por haber obtenido libertad bajo caución.
Según
las leyes vigentes, la libertad bajo caución te obliga
a acudir a firmar cada mes y responder a todos los citatorios
de las autoridades. En el caso de Cacho Ribeiro, autora
de Los Demonios del Edén, tendrá que presentarse
en la ciudad de Puebla a mil 500 kilómetros de Cancún,
su lugar de residencia.
La
abogada defensora Araceli Andrade Tonalá no canta
victoria ante el clima de hostilidad que se ha generado
en Puebla, estado en el que el demandante, el empresario
libanés Kamel Nacif, ha hecho su fortuna.
“Políticamente
y socialmente estamos ciertos que es un persecución
contra mi clienta y el género periodístico”,
afirmó en entrevista Araceli Andrade.
OTRA
VEZ LA HISTORIA
El pasado 16 de diciembre, Lydia Cacho Ribeiro fue detenida
en Cancún, alrededor de la una de la tarde, por varios
elementos pertenecientes a la Policía Judicial del
Estado, a las puertas del Centro Integral de Apoyo para
las Mujeres, institución fundada por ella para proteger
y refugiar a las mujeres víctimas de violencia.
Los
elementos policíacos dieron cumplimiento a una orden
de aprehensión girada en contra de la periodista
por el Juzgado Quinto de lo Penal ubicado en la ciudad de
Puebla, por lo que, de acuerdo con el convenio de colaboración
vigente entre ambas instituciones, de inmediato fue entregada
a los elementos del estado poblano para su traslado a esa
ciudad.
Con
inusual celeridad, en menos de una hora se dieron por concluidos
los trámites y Lydia Cacho fue trasladada por tierra
a la ciudad de Puebla, los policías la llevaron en
un viaje por carretera que duró 10 horas.
Estuvo
detenida durante 30 horas, y después la hicieron
comparecer ante la jueza que la puso en libertad bajo fianza
que se le fijó de primera instancia en 170 mil pesos
y que, al ser renegociada, se estableció en 30 mil
pesos
Cacho
Ribeiro es periodista, fundadora y presidenta de la organización
Centro Integral de Atención a las Mujeres (CIAM).
Ha sacado a la luz los abusos sufridos por mujeres y menores,
y la impunidad de que suelen gozar los responsables.
Desde
la publicación de Los demonios del Edén, Cacho
comenzó a ser hostigada y a recibir amenazas de muerte
por su trabajo de investigación, en el que apoya
la denuncia de pederastía contra Succar Kuri, un
millonario empresario hotelero de Cancún al que vincula
con Kamel Nacif Borge.
Cacho
menciona en su texto cómo en junio de 1975, Kamel
Nacif Borge gracias a sus influencias en los servicios de
Migración el aeropuerto mexicano por sus negocios
de importación, pudo detener la deportación
al Líbano del pederasta Succar Kuri, quien carecía
de permiso para trabajar en México.
“Kamel
miró a Succar y le preguntó de dónde
eran; charlaron u momento y Nacif les dijo: “Suelten
al paisano, yo me encargo de arreglarle los papeles”.
Cacho
asegura que desde entonces, ambos fueron “compadres”,
y que el pederasta fue socio en varias ocasiones de Kamel
Nacif. Apoyándose en las declaraciones del ex administrador
de Succar, Cacho menciona que en su sociedad, “Nacif
ponía el dinero y Succar el nombre”. Según
esa fuente, a Kamel la relación le venía bien
porque así distraía al fisco.
Cacho
también denuncia en su libro que entre las amistades
que Succar entabló en Acapulco, gracias a las recomendaciones
de Kamel Nacif, se encontraba Joe Rank, dueño del
emporio de ropa Aca Joe.
Tras
la publicación del libro, Lydia Cacho viene denunciando
las amenazas vertidas sobre ellas y el equipo de 40 personas
del Centro Integral de Atención a la Mujer de Cancún
(CIAM) que ella preside.
Lydia
Cacho trabaja desde hace años como defensora de los
derechos de las mujeres, y además es integrante de
la Red Internacional de Periodistas con Visión de
Género, de la Red Nacional de Periodista y de la
Red de Periodistas México, Centro América
y El Caribe.
05/GV/MR

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