MIGRACIÓN,
REALIDAD SIN FRONTERAS
57 aniversario
de la Declaración de Derechos Humanos
Ana Isabel Soto Ramírez* Cimac | México,
DF
En
el marco del aniversario de la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, el pasado 10 de diciembre las organizaciones
civiles de Chiapas celebramos el Día de los Derechos
Humanos.
¿Qué
significa para nosotros este acontecimiento, si todos los
días vemos noticias, leemos periódicos, escuchamos
historias y conocemos personas a las que, de una u otra
forma, les son violentados sus derechos más elementales?
A
los 57 años de firmarse esta Declaración,
seguimos encontrando casos que no se denuncian; nadie los
conoce, pero suceden diariamente en el mundo y pocas veces
tenemos la oportunidad de hacer algo para reclamar esos
derechos quebrantados.
PARA
MUESTRA, UN BOTON
Juan
Pérez, migrante hondureño, vino a México
hace siete años tratando de encontrar mejores condiciones
de vida. Es campesino y ha formado una familia con una mujer
mexicana con quien ha procreado tres hijos. En el mes de
octubre, Juan fue privado de su libertad por cuatro policías
de la Agencia Estatal de Investigación en Chiapas,
quienes con lujo de violencia lo detuvieron estando él
en sus labores cotidianas de trabajo. Lo torturaron durante
ocho horas, buscando que se declarara culpable por un homicidio
que no cometió.
Durante
el periodo febrero-agosto de 2005, el centro Fray Matías
atendió 145 casos en los que había alguna
violación de derechos humanos, se requería
orientación jurídica, acompañamiento,
canalización o algún tipo de gestoría;
91 eran administrativos, uno agrario, uno asistencial, 16
civiles, 13 laborales y 23 de tipo penal. Al atenderlos
se benefició a 310 personas: 235 hombres (incluyendo
un menor) y 75 mujeres (incluyendo cinco niñas).
En
cuanto al origen de las personas atendidas, 179 eran de
nacionalidad guatemalteca; 43 eran hondureñas; 66
eran mexicanas; diez, nicaragüenses, y 14 eran salvadoreñas.
Esto significa que 79 por ciento fueron personas centroamericanas,
situación que nos confirma la presencia importante
de la población migrante en nuestra región
fronteriza, la cual necesita de nuestro apoyo por un motivo:
está constituida por extranjeros, quienes son por
tanto más vulnerables, además de la fragilidad
en que los coloca su condición de edad -en relación
con las y los menores-, sexo -cuando son mujeres- y trabajadoras/es.
Del
total de los casos, en diez había flagrantes violaciones
a derechos humanos, nueve correspondían a migrantes
y uno a un mexicano. Los casos más comunes de violaciones
a derechos humanos son por detenciones arbitrarias, tortura,
detenciones ilegales, desaparición de personas y
violación al libre tránsito, entre otros.
Pero,
¿quiénes violan los derechos de estas personas?
Las autoridades, en sus distintos niveles, regularmente.
De
los diez casos, en dos hubo violaciones a derechos humanos
por parte de policías de la Agencia Estatal de Investigación;
tres, por agentes del Instituto Nacional de Migración
(INM); uno, por Seguridad Pública del Estado y agentes
del INM, y uno por militares. En relación con estos
casos, se presentaron tres quejas en la Comisión
Nacional de Derechos Humanos (CNDH), dos ante la Comisión
Estatal (CEDH) y una en la Secretaría de la Defensa
(Sedena).
Como
organización, el Fray Matías ha sido cuestionado
por apoyar y defender a los migrantes; se nos ha acusado
de defensores de delincuentes, de traidores a la patria,
de “polleros” incluso, sin tomar en cuenta que
la Declaración Universal de los Derechos Humanos
se aplica “a todo individuo sin distinción
de género, raza, religión o cultura”,
olvidando también que nuestro gobierno ya ha escrito,
firmado y ratificado distintos tratados y convenios internacionales
que protegen los derechos humanos de cada individuo en situaciones
especiales. .
Este
10 de diciembre festejamos el Día de los Derechos
Humanos sin dejar de cumplir con nuestra misión:
dando gracias por la vida, la libertad, la igualdad, la
justicia; aunque no las gocemos en su plenitud, sabemos
que las tenemos y debemos luchar para que sean una realidad
y se hagan vigentes en nuestras legislaciones nacional para
toda aquella persona mexicana, extranjera, trabajadora o
migrante que lo necesite.
*Centro
de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova,
Área de Vinculación, Tapachula, Chiapas.
05/AS/YT

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