CONTEXTO
Balance de la violencia feminicida en 2005
Termina el
año con dos asesinatos de mujeres
Miriam Ruiz* Cimac
| México, DF
Termina
el año 13 desde que se iniciaron las denuncias por
los desconcertantes asesinatos de mujeres en la fronteriza
Ciudad Juárez y en Chihuahua. En 2005, se acumularon
muertes y acciones sin que el fenómeno apunte a su
extinción.
Apenas el 24 de diciembre apareció el cadáver
de Claudia Flores Javier, de 17 años, en su departamento,
con señas de muerte por arma blanca y ataque sexual,
según la prensa local que reportó también
el asesinato con arma de fuego, a manos de su ex esposo,
de Patricia Rodríguez Hernández, de 38 años
de edad.
El 21 de diciembre se dio a conocer el asesinato de una
trabajadora sexual sin identificar quien también
tenía rastros de agresión sexual.
Así, suman 36 las víctimas de feminicidio
del año tan solo en la zona cercana a Ciudad Juárez,
cifra similar a la del año 2004.
El feminicidio se mantiene igual pese a que el 2005 inició
con un señalamiento de la Comisión para la
Eliminación de todas las formas de Discriminación
Contra la Mujer (CEDAW) al presidente vicente Fox por las
352 mujeres asesinadas en Ciudad Juárez y Chihuahua,
tras una denuncia de Casa Amiga y la organización
Equality Now.
Las expertas de la Organización de Naciones Unidas
hicieron hincapié en que las “graves y sistemáticas
violaciones de los derechos de las mujeres se hayan mantenido
durante más de diez años”, al tiempo
que expresaron su consternación “debido a que
no se ha logrado aún erradicarlas, sancionar a los
culpables y prestar la ayuda necesaria a los familiares
de las víctimas.”
El 20 de abril tocó el turno a la relatora de la
Comisión de Equidad y Género del Consejo de
Europa, Ruth Gaby Vermouth Mangold, quien en visita oficial
a México señaló la incompetencia y
la negligencia, sumadas a la corrupción, que han
prevalecido en la actuación de las autoridades estatales
y federales para resolver los asesinatos de mujeres en México.
Asimismo, criticó que las autoridades trabajen tan
lentamente: invierten mucho tiempo en la revisión
de expedientes, “e incluso han recurrido a la tortura
para obtener confesiones falsas”.
Para mediados de mayo se contaban ya 13 nuevos asesinatos
de mujeres en Ciudad Juárez y el registro oficial
ascendía a cinco mil 242 muertes violentas de mujeres
en México en un año: 14 por día.
El 8 de agosto, Irene Khan, secretaria general de Amnistía
Internacional, inició una tercera gira por Ciudad
Juárez y Chihuahua para dar seguimiento a los compromisos
contraídos por el gobierno mexicano un año
antes para atender y resolver los crímenes perpetrados
contra mujeres en la entidad.
En medio de su visita, se reportó la desaparición
-el 7 de agosto-de Adriana Iveth González Zavala,
de 15 años. El 18 de agosto su cuerpo fue localizado
y se resolvió que la causa de la muerte fue fractura
de cráneo provocada por un objeto pesado.
Era la segunda víctima de una misma familia proveniente
de Sisoguichi, comunidad indígena tarahumara. En
el 2001, también a los quince años, asesinaron
a Erika Ivonne Ruiz Zavala, cuya madre milita desde entonces
en la organización Justicia para Nuestras Hijas.
El 13 de septiembre, la Procuraduría General de la
República (PGR) anunció la creación
de la Fiscalía Especializada de Delitos Violentos
contra las Mujeres, una instancia permanente, con actuación
en cualquier punto del país, como resultado de una
propuesta de las comisiones unidas de Seguimiento a los
Feminicidios y de Equidad y Género de la Cámara
de Diputados y del Senado.
El 14 de septiembre, Mireille Rocatti Velázquez renunció
a la Fiscalía Especial para la atención de
delitos relacionados con homicidios de mujeres en Ciudad
Juárez, Chihuahua, a tres meses y medio de haber
asumido ese cargo en sustitución de la primera fiscal,
María López Urbina.
Dejó el espinoso puesto para fungir como secretaria
de Ecología en el nuevo gobierno del Estado de México,
encabezado por Enrique Peña Nieto.
En Madrid, España, se realizó la tercera reunión
del Diálogo Internacional Interparlamentario sobre
Violencia Feminicida el 15 y 16 de septiembre; legisladores
de México, España y Guatemala evaluaron la
posibilidad de considerar esa forma de violencia como un
crimen de lesa humanidad.
Apenas en diciembre asumió su cargo a la cabeza de
la Fiscalía Especializada para Delitos Violentos
contra las Mujeres Alicia Pérez Duarte, quien ha
fungido como directora para América Latina de la
Organización Mundial contra la Tortura (OMCT).
Para el año nuevo, 2006, se anuncia un mapa sobre
la situación del feminicidio en 11 entidades: Chihuahua,
Quintana Roo, Distrito Federal, Estado de México,
Sonora, Baja California, Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Guerrero
y Morelos, tras una investigación de la comisión
legislativa encargada del asunto, encabezada por la diputada
perredista Marcela Lagarde.
*Periodista mexicana
05/MR/YT

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