Inicia Primer
Foro Mundial de Teología y Liberación
Insuficientes
avances de participación femenina en jerarquía
católica
Soledad Jarquín, enviada Cimac | Porto Alegre
Tanto
la sociedad como la jerarquía católica necesitan
reconocer a las mujeres, de lo contrario habrá desequilibrio
y desajuste social, sostuvo la teóloga guatemalteca,
Ernestina López Bac.
En
entrevista con Cimacnoticias, advirtió que hoy las
mujeres indígenas, tienen voz y palabras que deben
ser escuchadas, ya sea a través del diálogo,
cuando se permite, o de manera agresiva si es necesario,
“porque estamos aquí para vivir y tenemos derecho
de hablar y de hacer”.
Durante
un receso del Primer Foro Mundial de Teología y Liberación,
que se realiza aquí previo al Quinto Foro Social
Mundial, López Bac lamentó que persista en
su país la doble marginación, por ser mujeres
e indígenas, que mantiene a las mujeres como personas
de segunda clase.
La
también integrante de la Asociación de Teólogos
del Tercer Mundo reconoció que hay avances en la
participación política de las mujeres, en
tanto que la jerarquía católica ha empezado
a escuchar sus voces, pero aún no es suficiente.
Originaria
de San Martín Xilotepeque, Chimaltenango, una ciudad
guatemalteca ubicada a 54 kilómetros de la ciudad
de ese país centroamericano dijo que a diferencia
de la jerarquía católica, los pueblos indígenas
de América reconocían la existencia de ambos
sexos dentro de sus divinidades y vida cotidiana.
Ello,
explicó Ernestina López Bac, porque consideramos
en nuestra vida práctica que sin la igualdad de circunstancias
hombre- mujer, no habrá armonía ni equilibrio
posible. Los hombres como las mujeres y las mujeres como
los hombres indígenas “sabemos que unos son
parte de las otras y nos debemos complementar en la vida
diaria”.
Pero
este reconocimiento ha sido un camino difícil entre
la sociedad jerárquica como en la iglesia católica,
lo que se ha traducido en una marginación y desigualdad
para las mujeres, especialmente las indígenas, donde
los opresores son “el nuevo mundo conquistador invasor”.
Entre
los avances importantes de las mujeres guatemaltecas destacó
el hecho de que la jerarquía católica “ha
escuchado las voces de las indígenas, los resultados
están puestos desde 1992 en la IV Conferencia Latinoamericana
en Santo Domingo, cuya carta es una verdadera herencia para
las y los indígenas.
López
Bac se refirió a Rigoberta Menchú, Premio
Nobel de la Paz, y a Rosalinda Tuyu, coordinadora general
de las Mujeres Viudas de Guatemala, como los dos casos emblemáticos
del avance las mujeres en ese país.
Dijo
que sus voces como sus hechos tienen un peso y un valor
dentro de la vida pública de ese país centroamericano,
mientras en política ya hay diputadas o senadores,
pero la gran mayoría tiene una “ciudadanía
de segunda” por los prejuicios de sexo y etnia.
Al
primer Foro Mundial de Teología y Liberación,
que se realiza en el Campus Central de la Pontificia Universidad
Católica de Río Grande, asisten 200 teólogas
y teólogos de todos los continentes con el lema “una
teología para otro mundo posible”.
2005/SJ/LR
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