Estrategias
feministas para el cumplimiento de acuerdos
Coordinación
regional Latinoamericana hacia la sesión de CSW
Soledad
Jarquín, enviada Cimac | Porto Alegre
La
ratificación de la Plataforma de Pekín+10
y no abrir nuevos temas que impliquen un retroceso para
las mujeres, es uno de los acuerdos tomados hoy durante
la reunión de Estrategias del Grupo Impulsar de América
Latina y el Caribe hacia la 49 Sesión de la Comisión
de la Condición Jurídica y Social de la Mujer
de la ONU.
Así
lo explicó la responsable de la Coordinación
Mexicana de Pekín+10, Marusia López Cruz,
al concluir la reunión convocada por el Comité
Regional par el seguimiento previo a la 49 sesión
que se realizará en marzo próximo en la ciudad
de Nueva York.
Agregó
que el mandato de este comité, integrado por diversas
organizaciones feministas de América Latina, es facilitar
la información, así como crear los espacios
de reflexión como la estrategia latinoamericana fundamentadas
en la ratificación de la Plataforma de Acción,
acordada en 1995 durante la IV Conferencia Internacional
de la Mujer.
En
el Barco de la Diversidad, espacio de discusión en
el Foro Social Mundial, de organismos feministas de Latinoamérica,
López Cruz, indicó que de igual forma se busca
que durante la 49 Sesión del Comisión de la
Condición Jurídica y Social de la Mujer de
la ONU (CSW por sus siglas en inglés) en Nueva York
“haya una coordinación regional de Latinoamérica.
Ya
en Nueva York –añadió la también
coordinadora de la organización no gubernamental
Elige- se impulsarán dos acciones, un panel para
reflexionar sobre la transformación de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) “y cual sería
nuestro papel como feministas en ese proceso y, por otro
lado, lo que hemos llamado clases públicas, para
hablar sobre sexualidad diversa”.
La
joven representante de la Coordinación Mexicana Pekín+10
agregó que éste ha sido un proceso complicado,
ya que desde 1995 no se integró un grupo que diera
seguimiento al cumplimiento de los acuerdos y fue a raíz
de la reunión de la IX Conferencia Regional sobre
la Mujer de América Latina, en junio pasado cuando
se integró este grupo impulsor regional.
Por
otra parte, López Cruz consideró que aunque
en los últimos 10 años hubo avances importantes
en los temas de educación y legislación, hay
acuerdos de la Plataforma de Acción que siguen sin
asumirse por parte de los gobiernos.
Aunado
a ello, añadió la entrevistada, no hay claridad
en las estrategias para llegar a las metas, que frente al
proceso de las llamadas Metas del Milenio, se han desdibujado,
un poco como una guía de los gobiernos para su diseño
de política pública.
Agregó
que ante la postura de la administración de Bush,
tanto en Cairo como en Beijing, de echar atrás los
acuerdos que habían sido suscritos los gobiernos,
entonces si hay una lucha importante de ratificar la Plataforma
de Acción, y, consideró que en ese sentido,
el consenso de México es un instrumento muy importante
que marca la postura de los gobiernos de la región.
Aunque
recordó que por desgracia no va a ser un espacio
propicio para avanzar en los temas que la misma plataforma
dejó de lado en 1995, es importante que al menos
se ratifiquen las propuestas del movimiento feminista y
el movimiento amplio de mujeres.
2005/SJ/LR
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