Sostiene
Nilcéa Freire, ministra de la Mujer
Defenderán
avances de las brasileñas en Pekín+10
Soledad
Jarquín, enviada Cimac | Porto Alegre
La
ministra de la Secretaría Especial de Políticas
para las Mujeres de Brasil, Nilcéa Freire, afirmó
que la postura del gobierno brasileño en la 49 Sesión
de la Comisión de la Condición Jurídica
y Social de la Mujer de la ONU, será no dar ningún
paso atrás en la Plataforma de Acción de Pekín.
En
exclusiva con Cimacnoticias, dijo que durante la 49 sesión,
conocida también como Pekín+10, las brasileñas
llegan muy fortalecidas porque se cuenta con el apoyo del
presidente Luis Ignacio Lula da Silva.
Comentó
que apenas en diciembre pasado se puso en marcha un plan
de políticas públicas con lo que “existe
la esperanza de llenar el abismo que hay entre los derechos
formalmente conquistados y el cotidiano de las brasileñas”.
La
funcionaria explicó que el plan consiste en 198 acciones
por los derechos de las brasileñas, entre las que
destacan salud, educación, ampliación de su
autonomía personal, acceso al crédito y a
la tierra bajo la mira de siete ministerios o secretarías
de estado diferentes.
Nilcéa
Freire indicó que tener un plan que conjuga acciones
en diferentes campos es lo que puede hacer la diferencia,
permitiendo potencializar distintas áreas e incluso
llegar hasta las municipalidades, para que se aterricen
los planes en las comunidades donde viven las mujeres.
En
ese sentido, consideró que la institucionalización
de un ministerio especial de Políticas para las Mujeres
en Brasil al que llamó un “primer hecho trascendente
por parte de Lula”, dará resultados favorables
para las 87 millones de mujeres que viven en este país
sudamericano.
Freire,
la primera mujer en dirigir la Universidad Estatal de Rio
de Janeiro (2000-2003) reconoció que el aborto es
la cuarta causa de mortalidad materna en Brasil durante
la entrevista al concluir una reunión con mujeres
del cono sur.
Por
ello, añadió, tenemos la conciencia de que
está directamente vinculada con la salud sexual de
las mujeres y que es una demanda histórica abrir
una discusión democrática con la sociedad
para determinar la legislación al respecto.
Explicó
que la medida se tomó a raíz de la Primera
Conferencia Nacional de Políticas Públicas
para las Mujeres, donde se demandó revisar las leyes
que condenan a las mujeres que aborto.
Se
trata, puntualizó la Freire, de una discusión
entre la sociedad, el parlamento y el gobierno para proponer
un nuevo formato de legislación que pueda finalmente
dar seguridad a las mujeres en su derecho a la salud reproductiva,
desde un punto de vista integral.
2005/SJ
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