Talla baja,
poco o nulo crecimiento de caracteres sexuales
Afecta sólo
a las mujeres el síndrome de Turner
Cimac | México, DF
El
síndrome de Turner, enfermedad genética que
sólo se presenta en la mujer, causa múltiples
trastornos, el más frecuente, en el 99 por ciento
de los casos, es la talla baja, además de provocar
infertilidad por la carencia de ovarios.
La
titular de la Clínica de Crecimiento del Hospital
General del Centro Médico Nacional “La Raza”
del IMSS, Patricia Montero González, advirtió
que este síndrome no se puede prevenir y es considerado
como un “error al momento de la concepción”.
Sin
embargo, un diagnóstico temprano, mediante la revisión
pediátrica periódica del estado de salud de
la pequeña es importante, así como un tratamiento
oportuno alrededor de los cuatro años de edad, con
el suministro de la hormona de crecimiento podría
ayudar a incrementar la estatura, que por lo general es
de 1.36 centímetros en la edad adulta.
En
un comunicado, la especialista señala que, además,
no se forman los ovarios (posee genitales y mamas muy pequeños
y vello púbico disperso), por lo cual no produce
óvulos ni hay menstruación y es infertil.
También puede tener repercusiones cardiacas y renales.
En
general, presentan características físicas
que pueden dar indicio de que la presencia de este síndrome:
cuello más ancho y corto, párpados caídos
y ojos rasgados y resecos, tórax plano, brazos que
por una deformidad del codo se muestran con una rotación
hacia fuera, pie plano y escoliosis (columna vertebral curvada).
Al
inicio de la adolescencia (a los 12 años), complementar
con una terapia con estrógenos para estimular el
desarrollo de las mamas, del vello púbico y de las
otras características sexuales. Todo este control
médico cuidadoso podría contribuir a que la
afectada por el síndrome de Turner mejore su calidad
de vida, la cual dependerá del grado de afectación
genético.
Explicó
que el síndrome de Turner es una afección
genética, cuya frecuencia es de uno por cada dos
mil 500 nacidas. Ocurre cuando a las células de una
mujer, les falta un cromosoma X o parte de éste de
los dos que debe tener.
Su
diagnóstico puede hacerse antes del nacimiento mediante
la realización de un cariotipo (análisis de
los cromosomas) como parte de un examen prenatal; al momento
de nacer, debido a que la mayoría de ellas presentan
hinchazón de pies y manos (para confirmarlo habría
que hacer estudios celulares). También cuando son
niñas si su talla es mucho menor a la del promedio.
Sin
embargo, añadió, lo que comúnmente
ocurre es que este tipo de padecimiento se identifica hasta
la etapa en la que la joven debe iniciar el desarrollo de
sus caracteres sexuales y como la familia se percata que
no es así, entonces buscan atención médica.
La
doctora Montero González, citó entre sus complicaciones
el desarrollo de una tiroiditis crónica o enfermedad
de Hashimoto, la cual genera un hipotiroidismo, que es la
disminución de la función de esta glándula
de secreción interna que regula el organismo.
Asimismo,
puntualizó, suelen tener defectos cardíacos,
anomalías renales, presión sanguínea
alta, obesidad, diabetes, cataratas y artritis, entre otras.
Las infecciones del oído medio son comunes si existen
anomalías en la trompa de Eustaquio.
2005/SJ

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