Exige cambiar
actitudes, no sólo leyes
La violencia
contra mujeres, una vergüenza para derechos humanos:
AI
María
de la Luz González Cimac | México,
DF
La violencia contra las mujeres es un escándalo para
los derechos humanos, y la intervención del gobierno
federal en los casos de feminicidio en Ciudad Juárez
y Chihuahua sigue siendo limitada, afirmó hoy aquí
Carlos Mario Gómez, director de Amnistía Internacional
México (AI México).
En
conferencia de prensa con motivo del 30 aniversario de la
primera Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre
la Mujer, el representante de Amnistía Internacional
sostuvo que la Declaración de México, surgida
durante la Conferencia Mundial de 1975, establecía
la igualdad de derechos entre mujeres y hombres y la obligación
de los Estados de crear las condiciones necesarias para
que las mujeres pudieran alcanzarlos y ejercerlos.
La
Procuraduría General de la República (PGR)
ha desmentido la existencia de una situación de violencia
contra la mujer en Chihuahua, puntualizó el representante
de AI, y no se han realizado las reformas al sistema de
justicia penal necesarias para abordar las graves deficiencias
en las prácticas judiciales y de investigación,
como el uso de la tortura para extraer confesiones a los
detenidos.
“Amnistía
Internacional considera que está en nuestras manos
acabar con la violencia contra las mujeres. Exige cambiar
actitudes, no sólo leyes. Erradicar la violencia
contra las mujeres es también una responsabilidad
personal, no sólo institucional”, afirmó.
Organizaciones
no gubernamentales e instituciones dedicadas a promover
los derechos de la mujer afirmaron, por su parte, que el
avance en la disminución de las desigualdades entre
las mujeres y los hombres ha sido lento, y que el gobierno
mexicano sigue sin atender adecuadamente el problema de
la violencia de género.
Tania Escalante, coordinadora del Área de Difusión
de la Asociación para el Desarrollo Integral de las
Personas Violadas, A.C. (Adivac), aseguró que a 25
años de la aprobación de la Convención
para la Erradicación de Todas las Formas de Discriminación
contra la Mujer (CEDAW), el balance para las autoridades
mexicanas no es bueno.
“¿Qué
cuentas va a entregar el gobierno a las mujeres si las convenciones
y tratados internacionales se enfrentan a la misoginia de
nuestros gobernantes? ¿Cuándo van a rendir
cuentas de las altas tasas de muerte materna y la esterilización
forzada en Chiapas y Guerrero?”, cuestionó.
Escalante
citó como ejemplos de la falta de avances los asesinatos
de 427 mujeres en Ciudad Juárez y Chihuahua en los
últimos 12 años, las lagunas en la legislación
para tipificar y sancionar la violencia de género
y la ausencia de presupuestos con perspectiva de género.
En
materia de participación política, destacó,
la representación femenina en la Cámara de
Diputados y de Senadores es apenas de 23.8 y 15.6 por ciento,
el número de alcaldesas disminuyó entre 2003
y 2004 y sólo ha habido cinco gobernadoras en la
historia del país.
Además,
precisó, la migración femenina a Estados Unidos
por falta de oportunidades se ha duplicado en los últimos
años: 21 mil mujeres emigran anualmente a ese país
y miles de ellas son detenidas por la patrulla fronteriza
y sometidas a malos tratos.
Luz
Rosales Esteva, directora general del Instituto de las Mujeres
del Distrito Federal, destacó que, en materia de
violencia, el gobierno capitalino ha logrado establecer
programas que están impactando en el cambio de actitud
desde la infancia y la juventud, poniendo énfasis
en las relaciones equitativas desde los noviazgos.
Citó,
entre los logros más significativos, el establecimiento
de los 16 Centros Integrales de Apoyo a la Mujer, actualmente
Unidades Delegacionales, así como los diversos programas
de salud para la mujer, de microcréditos y las becas
a madres solteras, entre otros.
05/LG/GM

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