Sara Lovera,
entre las nominadas
Concluyó selección de 1000 Mujeres por la Paz
Doce mexicanas
entre mil nominadas a Nóbel de la Paz
Guadalupe
Vallejo Mora Cimac | México, DF
Diariamente millones de mujeres en todo el mundo de todas
las clases sociales –indígenas, campesinas,
maestras, artistas, políticas— trabajan por
la construcción y el mantenimiento de la paz. Cada
una tiene su propia historia y origen que les ofrece grandes
o pocas posibilidades, pero a todas las une un objetivo
común: luchar por un presente y un futuro libre de
violencia.
En
representación de ellas, la Asociación 1000
Mujeres para el Premio Nóbel de la Paz --proyecto
que se originó el Suiza y hoy cuenta con el apoyo
y es propiedad de la comunidad internacional--, lanzó
en 2003 la convocatoria que busca honrar el trabajo de todas
esas mujeres y darle reconocimiento a nivel internacional.
Luego
de más de dos años de búsqueda, la
Asociación que encabeza su presidenta e iniciadora
del proyecto, Ruth-Gaby Vermont-Mangold (integrante del
Consejo Nacional Suizo y del Consejo de Europa), conoce
ya el nombre de las 1000 Mujeres por la Paz, 100 de las
cuales pertenecen al Continente Americano.
Doce
de ellas, destacadas mexicanas que entre otros criterios
realizan, una labor sostenible y a largo plazo a favor de
la paz; adoptan y promueven respuestas activas, no violentas
a los conflictos; guían con su ejemplo, actuando
con coraje moral y responsabilidad.
Se
trata de Sara Lovera (Comunicación e Información
de la Mujer A.C. /CIMAC), Teresa Ulloa (Defensoras Populares);
Sandra Jiménez (No pertenece a ninguna agrupación);
Rosario Ibarra de Piedra (Comité Eureka); Sylvia
Aguilera López (Comisión Mexicana de Defensa
y Promoción de los Derechos Humanos); Marta Lamas
Encabo (Grupo de Información en Reproducción
Elegida-GIRE).
Además,
Martha Lucía Micher Camarena (Centro de Derechos
Humanos Hermanas Miralva-Milenio Feminista); Guadalupe Hernández
Dimas (Coordinadora de UARHI); Nuria Costa Leonardo (Red
Nacional de Mujeres Rurales A.C./Red Mexicana de Mujeres
S.C); María Servitje Mariscal (Cruz Roja Mexicana);
Patria Jiménez Flores (Closet de Sor Juana) y Macedonia
Blas Flores (Fot´zi Ñaño A.C).
Sus actividades son por la causa de la paz y no por ganancia
personal y/o partidaria; su trabajo es transparente y basado
en la tolerancia, además incluye e interactúa
con personas de diferentes ámbitos.
Para
satisfacer las reglas del Comité del Premio Nóbel
de Paz -que desde 1891 anuncia en octubre de cada año
a la o los ganadores del referido premio y que desde entonces
sólo 11 mujeres lo han recibido-, tres de las 1000
mujeres serán seleccionadas, las cuales no tienen
ventaja ni control especial sobre el premio monetario porque
en caso de ganarlo, los recursos serán colocados
en un fondo que beneficiará a aquellas que trabajan
para la paz.
En
México la convocatoria para elegir a 12 mujeres mexicanas
estuvo a cargo de la Asociación 1000 Mujeres por
la Paz e Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide
Social A.C).
SU
LABOR
La
idea es llamar la atención internacional acerca del
rol vital que juegan las mujeres en todos los campos de
la vida, los desafíos y los obstáculos a los
que deben enfrentarse por los condicionamientos sociales
y culturales, institucionales e ideológicos para
crear y promover la paz en sus comunidades y el mundo entero.
Así,
inició la búsqueda por mil mujeres de todo
el mundo, para ser nominadas colectivamente para el Premio
Nóbel de Paz 2005. Pero no se trata del concepto
tradicional de paz, que sólo considera actividades
promotoras de la pacificación mundial a aquellas
logradas por los tratados, las convenciones, los encuentros
entre presidentes de Estados en conflicto o el trabajo de
las tropas con mandatos.
El
concepto de paz va más allá de la ausencia
de guerra. Busca reconocer las estrategias que han utilizado
y utilizan las mujeres a favor de un mundo sin violencia,
por ejemplo aquellas que luchan contra la privatización
del agua en la India u otras naciones; logrando de ese modo
la activa prevención de futuros conflictos; o las
mujeres de Sudán, mediadoras en los conflictos con
los rebeles y los poblados.
“El
concepto de paz en la seguridad humana, que es puesta en
peligro por el conflicto diario, la pobreza, la inequidad
y el irrestricto respeto a los derechos humanos”,
destaca la convocatoria.
LOS
CRITERIOS
Entre
el 27 y el 30 de agosto de 2003, once coordinadoras de diferentes
regiones del mundo y académicas se reunieron con
la Asociación 1000 Mujeres para el Premio Nobel de
Paz 2005, para establecer ése y otros criterios claros,
no discriminatorios para la selección de las mil
candidatas.
Se
destacó que la paz abarca muchos aspectos, es más
amplia de lo que se piensa, se basa en la seguridad humana
e incluye, entre otros, los siguientes elementos: la promoción
y protección de los derechos humanos; la protección
de niñas, niños, mujeres, personas con discapacidad
y otros grupos de riesgo; la erradicación de la pobreza
en sus distintas manifestaciones; la salvaguarda de un ambiente
sano.
Además,
el compromiso contra la violencia y la discriminación
estructural (incluyendo diferencias de clase, raciales,
étnicas, etc.); la elaboración de mecanismos
económicos justos; el acceso universal a los recursos;
promoción de paz, mediación y negociación
de conflictos; educación y salud; el análisis
de los mecanismos que ponen en peligro la paz; la documentación
de atrocidades de guerra y violaciones de los derechos humanos,
así como acciones contra las armas, especialmente
la proliferación de las armas ligeras.
2005/GV/GM

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