Hilda
Soria Cimac | México, DF
A
pesar de que el aborto en México no es legal y sólo
esta permitido en algunas excepciones, muchas mujeres interrumpen
su embarazo fuera o al margen de la ley, independientemente
de las condiciones sanitarias en las que se realice, es
decir de forma clandestina.
El
aborto clandestino ha sido definido por la Organización
Mundial de la Salud (OMS) como el procedimiento para interrumpir
el embarazo que es realizado por personas que carecen de
la experiencia y conocimientos necesarios o en un entorno
sin los estándares médicos necesarios o ambas
cosas.
¿Entonces
las mujeres que se someten a un aborto clandestino obtienen
un aborto inseguro?
La
respuesta es no, pues en los países donde el aborto
está prohibido o restringido, las mujeres con recursos
económicos suficientes tienen abortos clandestinos
pero no siempre son inseguros, generalmente pueden pagar
los servicios de personas o instituciones debidamente capacitadas
y equipadas.
Sin
embargo, las mujeres pobres de esos mismos países
se someten a abortos igualmente clandestinos pero realizados
en pésimas condiciones, lo que los vuelve inseguros.
De
esta forma el aborto clandestino ocasiona que no se tengan
cifras exactas acerca del número de abortos inducidos.
Aunque muchas investigadoras e investigadores recurren a
los registros hospitalarios de mujeres con complicaciones
derivadas del aborto, algunos estudios han encontrado que
esa información subestima el problema y con frecuencia
está mal clasificada.
La
mayoría de las instituciones de salud privadas y
públicas registran sólo parte de los abortos
practicados o en ocasiones, ninguna. Los registros hospitalarios
tienden a identificar los abortos inducidos como espontáneos
o no especificados.
Además
muchas mujeres no admiten que se han practicado un aborto
por el temor a las posibles consecuencias legales y por
los tabúes éticos, morales, religiosos y sociales
que impiden que las mujeres admitan haberse practicado el
aborto.
De
esta forma el personal de salud no suele reportar como tales
los abortos inducidos porque también tienen miedo
a las consecuencias legales. Por eso, los registros de los
hospitales conducen a estimaciones poco confiables.
El
total de abortos inducidos en México varían
mucho dependiendo de la fuente. El Consejo Nacional de Población
(CONAPO) registra 110 mil al año, el Instituto Gutmatcher
ha calculado más de 500 mil y la cifra mayor ha sido
registrada en 850 mil abortos anuales por el doctor Raúl
López García del Instituto Nacional de Perinatología.
Atrás
de estas cifras se esconden muchos más abortos que
se practican ¿en una clínica insalubre? ¿En
una baño? ¿En un hotel? ¿En dónde?
Nadie lo sabe exactamente, pero lo que sí es seguro
es que la mayoría de las veces se practica en condiciones
que pone en peligro la vida y salud de adolescentes, jóvenes
y adultas.
2005/HS/SJ