Destaca informe
de AI asesinatos de mujeres en Guatemala
Sobre derechos
humanos, persisten intereses económicos
Cimac / Cerigua | Guatemala
Los
desalojos violentos de campesinos, el asesinato de mujeres,
la violencia, la impunidad y las violaciones a los derechos
humanos, son parte del panorama que sobre este país
muestra el informe 2005 de Amnistía Internacional,
presentado en Londres, Inglaterra.
El
documento abarca 149 países y destaca las violaciones
a los derechos humanos cometidas a lo largo del año
pasado; "los intereses económicos, la hipocresía
política y la discriminación siguieron alimentando
las llamas del conflicto en todo el mundo", señala
en uno de sus apartados.
En
el espacio dedicado a Guatemala, Amnistía destaca
casos de violación a los derechos humanos, como el
registro de 527 mujeres asesinadas, muchas de ellas violadas
y mutiladas antes de morir.
Durante
el 2004 se aplicó de manera generalizada una política
gubernamental no oficial de desalojos forzosos para resolver
largas disputas sobre la propiedad de las tierras; según
los informes se ejecutaron 31 expulsiones de campesinos,
señaló la entidad Internacional.
Amnistía
agregó que muchas de esas acciones fueron violentas
y contravinieron normas internacionales sobre el uso de
la fuerza, así como directrices sobre las prácticas
de los desalojos.
Las
amenazas e intimidaciones dirigidas en contra de activistas,
defensores de los derechos humanos, operadores de justicia
y periodistas, son otros de los temas que Amnistía
destacó, al considerar que esos ataques eran ordenados
o perpetrados aparentemente por grupos semioficiales, que
actuaban con el aval de miembros de las fuerzas de seguridad.
En
el tema de la impunidad, según la entidad, hubo pequeños
progresos en el procedimiento de casos de genocidio o crímenes
contra la humanidad perpetrados en el pasado, entre ellos
la confirmación de la sentencia en contra del militar
Juan Valencia Osorio, por haber ordenado el asesinato de
la antropóloga Myrna Mack.
De
acuerdo con Amnistía Internacional, los gobiernos
no están cumpliendo con su promesa de establecer
un orden mundial basado en los derechos humanos, sino que
siguen una nueva y peligrosa agenda.
El
informe destaca que en Darfur, el gobierno sudanés
provocó una catástrofe de derechos humanos
y la comunidad internacional hizo muy poco para abordar
la crisis; en Haití se permitió ocupar de
nuevo posiciones de poder a individuos responsables de graves
violaciones, mientras que en el oeste de la República
Democrática del Congo no hubo una respuesta efectiva
a la violación sistemática de mujeres, niñas
y niños.
Afganistán
se precipitó en una espiral de desorden e inestabilidad;
en Irak la violencia fue endémica en el 2004; en
ese periodo se conoció que soldados rusos torturaron,
violaron y agredieron a mujeres chechenas con impunidad,
mientras que el gobierno de Zimbabue manipuló la
escasez de alimentos con fines políticos, señala
el informe de AI.
2005/SJ

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