Educación
y salud, derechos vulnerados
Niñez
en México: pobreza a la alza
Guadalupe Vallejo Mora
Cimac | México, DF
En
México, las niñas y los niños de 0
a 17 años representan el 39.7 por ciento de la población.
De ellos, casi 16.5 por ciento vive en familias con ingresos
promedio de dos salarios mínimos o menos; sin embargo,
si la jefatura del hogar es femenina, el porcentaje de infantes
que viven en la línea de la pobreza es de 49 por
ciento, mientras que si el jefe de familia es hombre, el
porcentaje alcanza el 41.2 por ciento.
El
reporte La infancia cuenta en México 2005, elaborado
por la Red por los Derechos de la Infancia en México,
que agrupa a 58 organizaciones y redes del país,
revela además que son las y los menores que habitan
las comunidades indígenas (3.9 millones) a quienes
afecta más la pobreza.
En
cuanto a mortalidad infantil se refiere, destaca que en
el ámbito nacional la tasa entre menores de un año
es de 19.7 por cada 10 mil nacidos, cifras que nos ponen
a la altura de naciones como Túnez, Samoa o Vietnam,
y lejos de porcentajes de países como Dinamarca,
Islandia, Japón, Noruega y Singapur, de tres muertes
por cada mil nacidos.
Otro
tema que aborda el informe es el relativo a las madres adolescentes;
resalta que el número de ellas entre los 12 y 17
años de edad asciende a casi 186 mil, en tanto que
se reportan 9 mil 700 niñas entre 12 y 14 años
con al menos una hija o hijo; el 64 por ciento de ellas
se concentra en entidades como el Estado de México
(10.3 por ciento); Veracruz (7.9 por ciento); Chiapas (6.6
por ciento); Jalisco (6.1 por ciento); Michoacán
(5.3 por ciento); Puebla (4.9 por ciento) y Distrito Federal
(4.7 por ciento).
En
Chiapas, nueve de cada cien adolescentes son madres entre
15 y 17 años; en Baja California, Campeche y Chihuahua,
la cifra es de ocho por cada cien.
Durante
la presentación de dicho reporte, en las instalaciones
del Papalote Museo del Niño, Nashieli Ramírez,
consejera de la Red, hizo un llamado a los actores sociales
y políticos del país para “usar esta
información a fin de promover políticas públicas
que acerquen al país a un mejor cumplimiento de la
Convención de los Derechos del Niño, que el
pasado 20 de noviembre cumplió 16 años de
vigencia a nivel nacional y mundial”.
Dijo
que el informe busca ir más allá de las estadísticas;
“escudriña la información para dar a
conocer a la sociedad la situación que enfrenta la
infancia en México”. Es, además, “una
provocación, un informe que revela, que denuncia
un hecho que está presente en el país y que
es urgente visibilizar: la enorme vulnerabilidad a la que
están expuestos las niñas y los niños
y la violación sistemática a sus derechos
más elementales, como la salud, la vivienda, la nutrición,
entre otros”.
Por
su parte la senadora del PRD Leticia Burgos consideró
en México sólo se ha avanzado “un cachito”
en la atención de los menores al destacar que el
Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2006,
deja claro que la prioridad no es la infancia, pues únicamente
se etiquetaron recursos para la su atención del 1.5
por ciento del presupuesto. “Es ínfimo cuando
las y los menores, junto con la adolescencia, conforman
el grupo mayoritario del país, esto, es el 36 por
ciento de la población”.
Lo
que es un hecho, abundó, es que el presupuesto no
tiene rostro humano y que todavía carga con los gastos-errores
del pasado: “eso es lo más doloroso; lo etiquetado
es importante, pero sigue siendo totalmente insuficiente,
pues no ha pasado de ser un presupuesto austero y dispendioso;
porque siendo un Estado débil, pobre en finanzas
nos damos el lujo de no etiquetar debidamente programas
para grupos y zonas prioritarias del país”.
En
su oportundad, Eliseo Guajardo Ramos, secretario Académico
de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos
(UAEM), destacó que el contenido del informe es un
llamado de atención a la sociedad para evitar que
la infancia sea minimizada. “Es un llamado de primer
orden, una denuncia pública, y su valor está
en dar a conocer la crudeza en que viven las y los niños”.
Es,
además, una muestra clara de que la política
social ha fracasado; en las poblaciones indígenas,
por ejemplo, tendrían que pasar 45 años para
cumplir con los indicadores nutricionales.
El
informe contiene 47 indicadores y 11 datos sociodemográficos
agrupados en seis temas: salud, educación, economía,
seguridad, legislación, hábitat y familia.
Es promovido y patrocinado por la Fundación Annie
E. Casey, cuyo representante, William O`Hare, destacó
el hecho de que por primera vez se presente un estudio de
esa naturaleza en México.
05/GV/YT

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