Inició
X Encuentro Feminista Latinoamericano y el Caribe
Analizan feministas
reglas del juego democrático
María Suárez Toro* Cimac | Brasil
¿Se
pueden cambiar las reglas del juego de la democracia desde
sus propias reglas del juego? Esa fue la pregunta en la
sesión de apertura del Décimo Encuentro Feminista
Latinoamericano y el Caribe “Feminismo y Democracia”
que inició en Sao Paulo.
Más
de mil 500 feministas de 26 países de la región,
así como activistas de Estados Unidos y de Europa
se congregaron para repensar el feminismo desde sus retos,
que es uno de los objetivos planteado por un Comité
Organizador compuesto por activistas brasileñas de
los movimientos de mujeres negras, lésbico, jóvenes,
por la salud y derechos sexuales y reproductivos; educación
popular, derechos humanos, entre otros.
Sostienen
en su convocatoria que en los debates y deliberaciones entre
feministas de la región se observa que la práctica
política feminista ha avanzado, pero el pensamiento
crítico no ha dado cuenta de los desafíos
que esta práctica ha traído. Es necesario
un esfuerzo redoblado para la realimentación del
pensamiento feminista.
En
ese marco, esta mañana se refirieron al tema central
las afro descendientes de la región. Epsi Cambel,
legisladora de Costa Rica, como presidenta de un partido
político en su país, dijo que se pueden usar
las reglas del juego para cambiarlas, llamando a las mujeres
a “crear una nueva política en la política”.
Reconoció, sin embargo, que el contexto de empobrecimiento
de los amplios sectores sociales afecta su participación.
“Somos
las mujeres, mediante una participación en equidad
(cuotas iguales) en la política, con liderazgos colectivos
y desde una ética de respeto y solidaridad, las que
podemos hacer ese cambio.? Aclaró que el asenso a
los puestos en la política no puede ser el objetivo,
sino que se constituye en una herramienta para la redistribución
en beneficio de todas y todos. Para la legisladora, rendir
cuentas y ser solidarias es parte de la ética que
debe caracterizar la practica política de las mujeres.
Ochy
Curiel, activista de la República Dominicana, militante
en movimientos sociales lésbico y afro descendientes,
entre otros, sostuvo que “la democracia es una forma
de organización social que debe ser cuestionada,
abolida y cambiada por otras formas de participación,
porque no es la única política posible, ya
que afianza y nació de la lógica patriarcal”.
Afirmó
que la lógica feminista debe ser la de la complicidad
en la vida cotidiana, con la búsqueda de aportar
a construir otro mundo libertario, no la que acompaña
lo actual, sino la que duda, hace ruido y cuestiona.
Construir
colectivamente desde la autonomía es la apuesta principal
que propone, diciendo que mientras sigan instalándose
las trasnacionales y la pobreza, hay que seguir defendiendo
espacios autónomos que articulen a las feministas
con otros grupos sociales y políticos: La categoría
mujer es política.
Dijo
que ante el desmoronamiento de este mundo nos asecha, urge
una revolución personal y colectiva, retomar la ética
feminista. Hay que subvertir, desobedecer e inventar, porque
no hay modelo.
María
Betania Ávila, activista brasileña, dijo que
la tensión entre alegría, angustia y rebeldía
marca su participación en las luchas. Sostuvo que
el feminismo tiene que ser contextualizado, “tiene
que reinventarse”, y sostuvo que la organización
es la forma de enfrentar el poder del Estado actual.
“La
radicalización del feminismo exige el reconocimiento
de las formas de organización de las mujeres, instituyéndose
como sujetas en el acceso a distintos espacios. Históricamente,
el poder del Estado en América Latina ha estado demarcado
por hombres blancos, heterosexuales, ligados al gran capital
y subordinados a los intereses del Norte”.
La
democratización de la vida social es tarea, nuestra
radicalización con relación al patriarcado,
el capitalismo y el racismo, apuntó María
Betania Áviala.
“Si
el feminismo no crece, se expande y se populariza radicalizando
la vida social, no lo puede hacer en la vida pública.
Mientras el feminismo no enfrente la pobreza, no enfrente
la distribución de la tierra o no reivindique el
control de las mujeres de sus propios cuerpos, no se puede
radicalizar”.
La
activista brasileña consideró que la visión
hegemónica de que democracia liberal y democracia
son la misma cosa, es falsa. Un reto es dilucidar lo siguiente:
¿Cómo se coloca la cuestión del poder
y los poderes, cómo reconocer todas las formas de
lucha de las mujeres que en lo cotidiano se van sumando
y configurando el movimiento de mujeres?
¿Cómo
combatir, en nosotras también, las formas autoritarias
de hacer política? Propuso como desafíos para
el desarrollo de lo denominó una “democracia
radical”: desarrollar capacidad de organización,
la solidaridad, la generosidad y la capacidad crítica.
Después
del panel se formaron mesas de debate sobre las perspectivas
planteadas. También se desarrollaran en este encuentro
feminista unos 100 talleres. Otros paneles que se realizarán
versarán sobre: el racismo y el etnocentrismo.
Además,
se abordaran los temas sexualidades, lesbianismo y identidades
jóvenes, y finalmente se analizarán los retos
bajo el tema Feminismo: El Presente y el Futuro.
Desde
hace 24 años, las feministas de la región
se reúnen en algún país de América
Latina y el Caribe, para valorar en contexto regional y
mundial, y su impacto en la vida de las mujeres.
También
se analizan los retos, celebran los logros y los pendientes
del feminismo en sus luchas por transformar sus sociedades
en una perspectiva que rompa las dinámicas patriarcales
y neoliberales que mantienen a las mujeres en la opresión,
discriminación y subordinación, imbricadas
en la situación de creciente exclusión, marginalización
y pobreza que viven nuestros pueblos.
En
1981 se reunieron en Colombia y, desde entonces, se han
congregado en Perú, México, Argentina, Brasil,
Costa Rica, Chile, El Salvador, con agendas que en cada
momento han expresado la mezcla de lo que Ávila llamó
la tensión entre “anhelos, angustias, rebeldías”.
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Feminista y comunicadora de Radio Internacional Feminista

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