Vulnerabilidad
y marginación las expone ante las tragedias
Demandan ayuda
para mujeres y niños en Guatemala
Cimac | Guatemala
Organizaciones
feministas denuncian la vulnerabilidad de las mujeres y
los niños guatemaltecos durante el desastre natural
que afectó al país, mientras expertos piden
tratar la salud mental después de la tragedia.
Las
23 agrupaciones que integran la denominada Agenda Política:
Mujeres en la Diversidad, denunciaron que las penurias de
las mujeres y de la infancia obedecen a "la vulnerabilidad
y la marginación que viven esos sectores", difunde
hoy Prensa Latina.
Varias
mujeres coincidieron en la necesidad de que el gobierno
de Guatemala implemente políticas urgentes de ayuda
para los damnificados de la tormenta Stan, que a su paso
dejó 652 muertos y 398 desaparecidos, según
estimados oficiales preliminares.
Las
dirigentes exhortaron a las máximas autoridades del
país a comprometer a los organismos, ministerios
e instituciones estatales a promover acciones emergentes,
así como diseñar una estrategia a largo plazo
para garantizar la reconstrucción.
Al
respecto, se propuso la creación a corto plazo de
un fideicomiso que se beneficie con créditos, viviendas
y financiamiento a las mujeres.
Reclamaron
igualmente la implementación de "acciones serias
y responsables", así como brindar recursos indispensables
y asesoría técnica a las mujeres damnificadas.
Entretanto,
el experto de la Liga de Higiene Mental de Guatemala Marco
Antonio Garavito consideró necesario abordar la salud
psíquica de los ciudadanos después de los
desastres naturales.
Hablar
de la tragedia ocurrida, de los temores que quedaron, llorar,
exigir y demandar al gobierno la reconstrucción del
país, son algunos de las terapias que las mismas
familias y maestros pueden ejecutar para que el trauma de
la catástrofe sea superado.
Según Garavito, las situaciones históricamente
vividas por los guatemaltecos han hecho que las personas
generen "defensas" para superar cada crisis.
En
algunos momentos, apuntó, esa actitud los ha vuelto
insensibles y en otros les ha ayudado a forjarse una meta
y enfrentar las adversidades.
Para
el especialista, tan pronto cesen las inundaciones y se
limpien los escombros las escuelas deben comenzar a funcionar
para que los niños jueguen y conversen, despejando
así sus ideas.
Los
adultos, por su lado, deben hablar con sus hijos y familiares
sobre la situación, además, deberán
recurrir a la organización vecinal para levantar
de nuevo los cimientos de las poblaciones afectadas, recomendó.
Esa
será una forma de evaluar la vulnerabilidad de los
terrenos y exigir al gobierno su reubicación en lugares
seguros, comentó, al asegurar que "el espíritu
solidario de los guatemaltecos inyecta fortaleza a quienes
la necesitan".
Sin
embargo, el drama se vive aún en zonas apartadas
como Tacaná, localidad del occidental departamento
de San Marcos, donde decenas de vecinos de dos cantones
fueron soterrados por un alud de loco y piedra, pero aún
tarda en llegar la ayuda gubernamental.
Augusto
de León, concejal de la municipalidad de Tacaná,
expresó que apenas el lunes llegó algo de
ayuda oficial para los vecinos, pues la mayoría vive
momentos de desesperación y carencias.
San
Marcos fue afectado por deslaves que dejaron cientos de
personas sepultadas, mientras en la zona costera muchos
vecinos sufrieron por las inundaciones.
05/SJ

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