Jóvenes
y adultas una articulación necesaria
Plantean jóvenes
feministas sus demandas
Cimac | Brasil
Somos
muchas, diversas, no somos una categoría homogénea,
por eso tenemos nuestras especificidades, dijeron las jóvenes
quienes plantearon sus demandas y estrategias en el X Encuentro
Feminista de América Latina y el Caribe, que se realiza
aquí.
Más
de cien jóvenes priorizaron la necesidad de evitar
espacios “adultocéntricos” y verticales,
así como garantizar que la diversidad de jóvenes
expresen sus inquietudes y destacaron que se debe trabajar
de manera conjunta con el resto de las feministas.
Todo
–señalaron- sin dejar de pensar cuál
es el lugar desde donde hablan sus demandas para el feminismo
y para y desde las mujeres jóvenes, considerando
las interrelaciones con las demás identidades, etnia,
clase social, condiciones socio-geográficas, culturales
y orientaciones sexuales, difunde el portal Mujereshoy.
Para
que estas ideas expresadas en el Foro sean concretadas,
las jóvenes feministas consideraron que es necesaria
la creación de redes de jóvenes, tanto en
niveles nacionales como regionales, para poder intercambiar,
dialogar y construir conjuntamente.
Ellas
también destacaron la importancia de recuperar la
historia de las jóvenes feministas, sus contribuciones
y propuestas y la necesidad de pensar la construcción
de una ciudadanía juvenil, más allá
de la establecida por los derechos políticos vigentes
en nuestras democracias, donde la única e insuficiente
expresión de la participación de las y los
jóvenes es el voto.
Jessica
Hernández, de la Red de jóvenes Nicaragüenses
por los Derechos Sexuales y Reproductivos, leyó el
pronunciamiento de las jóvenes feministas en el que
demandaron participar y no ser excluidas por las personas
adultas en los paneles de discusión.
Proponemos
–dijo- mayor presencia de mujeres jóvenes en
los diálogos, en los paneles, igualmente en el comité
organizador de los encuentros feministas, que sea equitativo,
que no sean sólo las adultas.
Reconocer
que es un espacio en el cual venimos a reflexionar, fortalecer
y crecer como mujeres jóvenes, queremos ir en la
misma lucha que van ellas, no queremos quitar espacios sino
queremos encaminarnos en la lucha, porque es muy importante
y vital”.
UNA
ARTICULACIÓN NECESARIA
En
las mesas donde se abordó el tema Feminismo, juventud
y poder, se discutió el asunto de una mayor participación
en la toma de decisiones del movimiento feminista y un mayor
diálogo con la generación de “las grandotas”,
como denominan a las feministas históricas y a las
mayores.
Una
representante joven de Honduras, Susana Flores, señaló
que en su país las mujeres jóvenes están
pensando en poner en marcha una Escuela de Feminismo, donde
puedan escuchar y compartir con las feministas mayores su
historia y sus propuestas.
Pero
hay quienes consideran que los aprendizajes no deberían
pensarse de esta manera, sino que tanto las “grandotas”
como las jóvenes deberían estar dispuestas
a aprender unas de otras en el intercambio de experiencias
y en la concreción de acciones conjuntas.
Para
las jóvenes, la meta no es retroceder en los logros
obtenidos por generaciones anteriores, sino crear estrategias
capaces de lograr avances en la región sobre temas
como el fundamentalismo religioso, revisar que tanto está
haciendo contra el avance de los derechos de las mujeres,
sobre todo en el área sexual y reproductiva.
Las
jóvenes quieren mantener firme su derecho a cuestionar,
pero consideran que es importante profundizar para sumar
e incorporar a más mujeres.
En
tanto, las “grandotas” señalaron que
es necesario dejar atrás un modelo de feminismo corporativo
e institucionalizado para que las nuevas generaciones puedan
concretar las respuestas a sus necesidades e intereses,
aprendiendo de los aciertos de aquellas que las antecedieron
en el movimiento y evitando cometer los mismos errores.
2005/SJ

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