Pide AI
alto a la violencia de género
Mujeres, por
la pacificación en Kosovo
Cimac | Londres
Con
ocasión del quinto aniversario de la resolución
1325/2000 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
(Resolución 1325) sobre la mujer, la paz y la seguridad,
Amnistía Internacional pide a las respectivas partes
en las conversaciones sobre el estatuto final de Kosovo
que se aseguren de incluir a las mujeres en las negociaciones.
En
boletín de prensa, Amnistía Internacional
pide que se incluya a las mujeres en los grupos de trabajo
de expertos que formarán parte integral del proceso.
La organización también insta a que participen
representantes de comunidades minoritarias, como la romaní,
la ashkalí y la egipcia, además de la comunidad
minoritaria serbia.
Tras
el informe presentado el 4 de octubre al secretario general
de las Naciones Unidas por su enviado especial para la evaluación
amplia de Kosovo, el Consejo de Seguridad dio el 24 de octubre
luz verde a las conversaciones, las cuales que estarán
dirigidas por un enviado especial del secretario general,
probablemente el ex presidente finés Martti Ahtisaari,
y en las que participarán delegaciones de Serbia
y de Kosovo. Según los informes, las conversaciones
empezarán en noviembre.
La
organización recuerda a todas las partes –Kosovo,
Serbia, la ONU y la Unión Europea– que la Resolución
1325 "insta a los Estados miembros a velar por que
aumente la representación de la mujer en todos los
niveles de adopción de decisiones de las instituciones
y mecanismos nacionales, regionales e internacionales para
la prevención, la gestión y la solución
de conflictos".
Amnistía
Internacional, por consiguiente, pide a todos los Estados
miembros de las Naciones Unidas que participan en las conversaciones
que aseguren activamente la aplicación de la Resolución
1325 y garanticen la representación de las mujeres
en las conversaciones.
La
organización insta además a que se adopte
una perspectiva de género, como establece el artículo
8 de la Resolución, que haga "participar a las
mujeres en todos los mecanismos de aplicación de
los acuerdos de paz" y proporcione "medidas que
garanticen la protección y el respeto de los derechos
humanos de las mujeres y las niñas, particularmente
en lo relativo a la constitución, el sistema electoral,
la policía y el sistema judicial".
En
concreto, estas medidas deben abordar la impunidad de la
violencia de género -incluidos los crímenes
de guerra- que fue sufrida por las mujeres durante el conflicto
de Kosovo y después de él.
Amnistía
Internacional apoya la petición de la Red de Mujeres
de Kosovo de que, a fin de conseguir soluciones sostenibles,
las mujeres sean incluidas en el proceso del estatuto final.
Muchas organizaciones de mujeres ya participan en procesos
políticos y en la toma de decisiones en Kosovo, a
diferentes niveles, traspasando las barreras étnicas.
La
organización señala que en todo Kosovo, las
mujeres, sean del grupo étnico que sean, sufren discriminación
masiva a la hora de conseguir el acceso a los derechos garantizados
en virtud de las normas internacionales incorporadas a las
leyes locales de Kosovo.
Amnistía
Internacional también pide que se investiguen de
forma justa e imparcial los actos de violencia y discriminación
racista; que haya una representación y un acceso
equitativos a las instituciones públicas para hombres
y mujeres, y que todos puedan acceder a los derechos sociales
y económicos, incluidos los de vivienda, educación,
atención médica y empleo.
05/YT

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