Lanzan Declaración
de Tlaxcala por el respeto a sus derechos
Mujeres rurales
se oponen a la privatización de la tierra
Guadalupe Vallejo Mora
Cimac | México, DF
Con
el compromiso de reencontrarse dentro de cuatro años
en Ecuador concluyó este fin de semana el II Encuentro
de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe,
que reunió a lideresas campesinas de 22 naciones
de la región. Ellas acordaron enviar la Declaración
Política de Tlaxcala, emanada de la reunión,
a sus respectivos gobiernos, a los organismos internacionales
y sobre todo, a sus pueblos, para que sean ellos quienes
exijan su puntual cumplimiento.
Fueron seis intensos días de trabajo en los que mujeres
andinas, negras, cholas, indias y jíbaras analizaron,
debatieron, propusieron y exigieron cambios en la forma
en que sus autoridades aplican políticas sociales,
económicas, culturales; en síntesis, todas
aquellas medidas que afectan de manera directa e indirecta
a la población femenina.
Reunidas en el centro vacacional La Trinidad, del 25 al
30 de septiembre, las cerca de 250 participantes destacaron
que la Declaración de Tlaxcala, “busca influir
en las políticas públicas de nuestras respectivas
naciones”.
La brasileña Vanete Almeida, fundadora de la Red
de Mujeres Rurales de América Latina y el Caribe,
enfatizó “esta historia no termina aquí,
comienza el día de mañana que partimos a nuestros
países; debemos llevar lo sucedido en este encuentro
a las mujeres que no pudieron estar aquí”.
Y exigió: “En cada espacio en el que estemos:
el campo, el mercado, la iglesia, contemos lo que hemos
acordado a nuestras hermanas para que este proceso se fortalezca
cada vez más y podamos ver nuestras demandas cumplidas
muy pronto”.
Algunas de las conclusiones a las que llegaron las mujeres
campesinas e indígenas latinoamericanas y caribeñas
es trabajar por el acceso a puestos de representación
y decisión política. Pusieron como fecha formal
el próximo 15 de octubre para realizar, en cada uno
de los países, una marcha simultánea en favor
de la lucha de las mujeres rurales de América Latina
y del Caribe con el objetivo de difundir sus trabajos y
propuestas a la sociedad civil y a los gobiernos de cada
una de las naciones.
Asimismo, se declararon en oposición a la privatización
de la tierra y los recursos naturales; se pronunciaron por
el respeto a los derechos de los pueblos indígenas
y convinieron realizar, durante todo este mes, campañas
intensivas relacionadas con lo acordado en el Encuentro;
estas campañas serán un instrumento de presión
para sus respectivos gobiernos y servirán para difundir
a la población las luchas y propuestas de las trabajadoras
rurales contra el proyecto neoliberal y los tratados de
libre comercio que institucionalizan el exterminio de las
mujeres rurales y sus familias.
Las labriegas, muchas de las cuales llegaron a nuestro país
sorteando diversas dificultades migratorias y económicas,
convinieron en impulsar una cruzada en toda la región
por la documentación de las mujeres rurales, toda
vez que, en países como Ecuador, más del 40
por ciento de las mujeres no cuenta con certificados de
nacimiento.
También decidieron emprender, el próximo 1
de diciembre, una campaña regional sobre la prevención
del VIH/Sida; evaluar las políticas y los planes
dirigidos a las mujeres rurales; hacer un boicot a los productos
y alimentos transgénicos, así como llevar
a cabo campañas de información y concientización
en torno al respeto y la defensa de nuestros recursos naturales,
las semillas autóctonas y las plantas medicinales.
Así, se propusieron rescatar los conocimientos ancestrales
sobre las técnicas de producción, preservación
del agua y conservación de la Tierra; promover el
conocimiento de los derechos ambientales y la participación
en la elaboración de políticas y estrategias
para preservar el medio ambiente.
En la Declaración final exigieron a sus respectivos
gobiernos responder a las necesidades y demandas de las
mujeres rurales con políticas públicas inclusivas
y con equidad para enfrentar los problemas de pobreza, opresión
y desigualdad que se han profundizado con el neoliberalismo.
De igual forma, demandaron una mayor participación
política en todas las instancias de toma de decisiones,
tanto en la vida pública como en la familiar, y que
cada país cuente con una ley de equidad de género
que involucre la educación formal y no formal, pública
y privada.
RESPETO A ACUERDOS INTERNACIONALES
Respecto a los acuerdos internacionales, solicitaron que
las beneficiarias sean las mujeres; que se garantice en
las legislaciones nacionales el cumplimiento del Convenio
169 de la Organización Internacional del Trabajo
en relación con los derechos indígenas, y
que se lleven a cabo las modificaciones de los Tratados
de Libre Comercio que colocan en desigualdad a los campesinos
latinoamericanos y discriminan a las mujeres.
Acordaron también demandar que no se firme el Tratado
de Libre Comercio; exigir a los Estados Unidos y la Unión
Europea que eliminen los subsidios a los productos alimenticios
que exportan a nuestros países, y un alto al Plan
Colombia, a la militarización de ese país
y a la fumigación con glifosfato.
Finalmente, decidieron fortalecer alianzas estratégicas
con mujeres con representación política para
hacer que los presupuestos en los diferentes niveles -nacional,
regional y local- sean equitativos, con enfoque de género
y generacional, y luchar por la democratización de
los medios de comunicación para que contemplen y
difundan la diversidad imperante en América Latina
y el Caribe.
Algunos de los temas que se abordaron en este encuentro
latinoamericano fueron Identidad, Autonomía, Políticas
ambientales, Proyectos productivos, Migración, Participación
política y ciudadanía, así como Tratados
internacionales.
Este encuentro y el primero -realizado hace nueve años
en Fortaleza, Brasil-, forman parte de las actividades de
la Red de Mujeres Rurales de América Latina y el
Caribe (Redelac), coalición internacional fundada
en 1990 en Argentina cuya coordinación es atendida
por dirigentes campesinas de Brasil, Bolivia, México,
Nicaragua, Perú, Argentina, Republica Dominicana
y Uruguay. En nuestro país, la Red Nacional de Promotoras
y Asesoras Rurales fue la anfitriona del foro.
05/GV/YT

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