HACEDORAS
DE LA HISTORIA
Digna Ochoa
y Plácido
Erika Cervantes*
Cimac | México, DF
La
lucha por los derechos humanos es una de las batallas más
largas; generalmente, se debe tener no solo valentía
y coraje, sino la capacidad de no cansarse. Eso es lo que
Digna Ochoa y Plácido demostró con su trabajo
como abogada que la llevó a enfrentarse a un sistema
legal anómalo que actualmente, a cuatro años
de distancia, aún no logra esclarecer su asesinato.
Digna
nació el 15 de mayo de 1964 en Misantla, Veracruz,
hija de Irene Alicia Plácido Evangelista y Eusebio
Ochoa López. En esa localidad realizó sus
estudios elementales y se trasladó a Xalapa para
estudiar en la Facultad de Derecho, de donde egresó
como abogada. Para Digna, esta sería su mejor arma
en la defensa de los Derechos Humanos.
A
fines de 1988, Digna ingresó al Centro de Derechos
Humanos Miguel Agustín Pro Juárez del Distrito
Federal, donde en 1993 fue nombrada asesora jurídica
legal.
Entre
los muchos casos que Digna Ochoa llevó en esto centro
destacan la detención de presuntos zapatistas en
Yanga, Veracruz, en 1995; la detención de Javier
Elorriaga y Elisa Benavides en Cacalomacán, Estado
de México, por su relación con el EZLN, y
el caso de Anaversa, fábrica de químicos que
hizo explosión en Córdoba, Veracruz, en 1995.
A
estos casos se sumaron la masacre de 17 campesinos en Aguas
Blancas, Municipio de Coyuca de Benítez, Guerrero,
el 28 de junio de 1995; la matanza de 45 indígenas
en Acteal, Chiapas, en 1997; las ofensivas contra los municipios
autónomos zapatistas en 1998; ese mismo año,
el asesinato de 10 campesinos en El Charco, Municipio de
Ayutla de los Libres, Guerrero, ocurrido el 7 de julio,
y la violación de dos mujeres por miembros del ejército
mexicano en Barrio Nuevo San José, Guerrero.
Los
últimos casos que llevó antes de su muerte
fueron la detención y tortura de los ecologistas
guerrerenses Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, por parte
del ejército mexicano, en 1999; el de los hermanos
Cerezo Contreras, detenidos como presuntos responsables
de los atentados a Banamex, en la ciudad de México,
en agosto del 2001, y la detención de mil estudiantes
de la UNAM en el año 2000. UNAM.
Digna
no solo ejerció el derecho: también perteneció
a una comunidad religiosa. A los 22 años ingresó
a la congregación de las Dominicas del Verbo Encarnado,
en la Ciudad de México, e inició su noviciado
dos años después. Su paso por esta comunidad
duró una década.
Su
trabajo la llevó a poner en riesgo su vida. Fue amenazada
en reiteradas ocasiones y, al carecer de garantía
para salvaguardar su integridad, salió del país
para refugiarse en Washington, DC, Estados Unidos, en septiembre
de 2000.
Durante
este exilio, el 31 de octubre de ese año, Digna tomó
la decisión de renunciar al Centro de Derechos Humanos
Miguel Agustín Pro Juárez. También
recibió dos reconocimientos por su trabajo: la medalla
Roque Dalton, en mayo del 2000, y la medalla Espíritu
Perdurable, en Washington, DC. Esta distinción fue
compartida con 50 defensoras y defensores de los derechos
humanos.
En
julio de 2001, Ochoa y otros integrantes del centro Pro
denunciaron ser víctimas de hostigamiento y se quejaron
de que la Procuraduría de Justicia del DF no había
realizado las investigaciones correspondientes.
Por
ese motivo, la Corte Interamericana de Derechos Humanos
dictó una resolución dirigida al gobierno
mexicano en la que le pidió adoptar sin dilación
las medidas necesarias para proteger la vida y la integridad
de Digna. La recomendación no fue cumplida.
Digna Ochoa y Plácido, abogada y comprometida defensora
de los derechos humanos, los derechos indígenas y
el medio ambiente, fue asesinada con disparos de arma de
fuego en la cabeza y las piernas el 19 de octubre de 2001.
Al
momento de su muerte, Digna trabajaba en la defensa de dos
campesinos ecologistas falsamente acusados por posesión
de marihuana y armas de fuego, y en el caso de los hermanos
Cerezo Contreras.
Digna
nos heredó la lucha por el respeto de los derechos
humanos de la ciudadanía y el deber ineludible de
esclarecer su muerte.
*Integrante
de la Red de Periodistas
05/EC/YT

|