REFLEJOS
LEGISLATIVOS
Balance cuantitativo
Lucero Saldaña*
Cimac | México, DF
El
segundo año de ejercicio de esta LIX Legislatura
constituye un avance importante en la tarea legislativa;
si bien las grandes reformas estructurales en materia eléctrica
y fiscal no se han aprobado, en el Senado de la República
se da cuenta de seis reformas constitucionales, 19 leyes
de nueva creación y 106 decretos.
En
60 sesiones ordinarias y extraordinarias se han presentado
240 iniciativas; de éstas, 81 son del PRI, 68 del
PAN, 26 del PRD y 44 del PVEM. Sólo tres iniciativas
presentó el Ejecutivo federal; las restantes se realizaron
de manera conjunta entre partidos.
Hemos
aprobado 35 instrumentos internacionales; recibido 52 delegaciones
extranjeras y participado en 110 foros y seminarios internacionales.
Le hemos aprobado ocho permisos al presidente para salir
del país, además de ratificar a 20 embajadores
y cónsules.
Se
han efectuado 345 reuniones de comisiones de trabajo y celebrado
42 foros para la discusión de iniciativas, dictámenes
y comparecencias. En cuanto a las proposiciones con punto
de acuerdo, fueron 510, de las cuales el PRI tuvo el mayor
número, con 202; le siguieron el PRD, con 111; el
PAN, con 77, y el PVEM con 53, entre otras provenientes
de los Congresos locales.
Ya
nos vamos y tenemos una lista de 430 iniciativas pendientes
en 27 comisiones desde el inicio de la Legislatura LVIII.
Son la de Puntos Constitucionales, con 110 reformas pendientes,
y la de Justicia, con 78, las de mayor trabajo acumulado
por dictaminar. Se han remitido 28 minutas del Senado a
la Cámara de Diputados en la Legislatura LVIII, y
de la Cámara de Diputados han remitido al Senado
17 minutas. En esta Legislatura, el Senado envió
92 minutas a los diputados y ellos remitieron 79 para su
trámite y proceso de dictamen.
Con
estos números se puede señalar que el Ejecutivo
no ha ejercido suficientemente su atribución para
presentar iniciativas de reformas o de leyes en este año,
y que ha sido el Legislativo quien ha presentado e99% de
las iniciativas. Además, que en la pluralidad se
puede avanzar y llegar a consensos, a pesar de los sismos
que se han presentado en todos los partidos políticos
que se ven representados en el Congreso.
El
más reciente que tuvo su epicentro en el PRI. Lo
podemos considerar de 8 grados, ya que generó ondas
de magnitud comparable con la escala de Richter, en la que
un aumento de un grado significa que la amplitud de las
ondas aumenta 10 veces más que en un temblor de siete
grados, pero libera aproximadamente 31 veces más
energía. Si se permite esta comparación, significa
que los acomodos de las placas de la política, sumando
los cambios climáticos que el ambiente electoral
del 2006 está atrayendo, implica también liberación
de energía.
Estos
hechos quizás no son acontecimientos independientes
que ocurren al azar; tienen causas de origen que hacen que
se vinculen entre sí. Alegar que los terremotos no
sólo disipan tensiones locales, sino que se trasfieren
a otras “fallas” vecinas -es decir que se conectan
en una especie de reacción en cadena- puede significar
que se experimenten sus manifestaciones en otros lugares.
Si
esto lo comprendemos todos los actores políticos,
estaremos de acuerdo en que la responsabilidad en las decisiones
es conjunta, necesaria y, por lo tanto, imperativa. Equilibrio,
ponderación, no caer en la provocación mediática
que enrarece la atmósfera política, todo esto
requiere de una actitud prudente de los partidos; ellos
fijan su posición antes y después del Informe
del presidente y, aunque duela, se tienen que escuchar los
reclamos que se hagan pero, eso sí, guardando el
mutuo respeto.
Nos
queda un año. Nos vamos en tan solo dos periodos
ordinarios: sólo siete meses de sesiones en los cuales
el trabajo debe ser productivo. Además, nos falta
aprobar la Ley de la Radio y Televisión y la reforma
laboral pero, sobre todo, la reforma política para
estabilizar y dar certidumbre para la gobernabilidad y la
seguridad nacional. Nuestro reto es avanzar en la modernización
del marco legal dentro de un ambiente enrarecido. Saberse
oposición y serlo, y saberse gobierno y serlo, requiere
de sensibilidad, solidaridad social, sentido histórico
y visión de futuro. Nuestro propósito es avanzar
en la construcción de un país soberano con
estabilidad económica y social.
lsaldana.spri@senado.gob.mx
*Senadora del Partido Revolucionario Institucional

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