Esta victoria
es para todas las mujeres
La dominicana
Mercedes Lourdes Frías, a diputada en Italia
Cimac | Santo Domingo
Una
joven de Villa Duarte, uno de los barrios más modestos
de la capital dominicana, Mercedes Lourdes Frías,
fue electa diputada de la República Italiana, al
obtener el 64 por ciento de los votos para su partido Refundazzione
Comunista, integrante de la coalición de centroizquierda.
“Siento
orgullo de ser diputada de la República Italiana”,
dijo vía telefónica a la agencia SEMlac desde
Toscana, la región de ese país europeo y con
la voz quebrada añadió, “victoria es
para todos los dominicanos y dominicanas; y para todas las
mujeres. Nos la merecemos”.
Frías,
la única mujer a la cabeza de la lista de este Partido,
uno de los ocho de la coalición izquierdista, dijo
que en un escenario tan complejo como el que vive Italia
después de las elecciones, no será nada fácil
gobernar con un margen tan estrecho frente a las fuerzas
de centro derecha.
“Y
eso te deja un sabor amargo, porque Silvio Berlusconi devastó
este país. Claro que, con su control de los medios
de comunicación (es propietario de un potencial enorme,
además de que tiene una gran fortuna)”, comentó.
Pero yo estoy convencida de que hay una juventud que quiere
cambiar las cosas, “tuve mucho apoyo de hombres y
mujeres”, dijo.
La joven izquierdista que, en Santo Domingo, se unió
muy temprano en su vida a grupos progresistas, fue apropiándose
de las ideas de justicia y combate que la destacaron.
Estudió
Ciencias Geográficas, pero su horizonte intelectual
se amplió hasta ser catedrática de Inmigración
en la Universidad de Venecia; figura principal en una organización
de mujeres; y promotora de talleres sobre la interculturalidad
Norte-Sur, el rechazo al trabajo infantil, los vínculos
entre el sexismo y el racismo y la educación para
el consumo crítico, pronto la hicieron destacar.
Frías llegó a Italia en 1990, cuando se casó
con un italiano. De la unión, nacieron dos hijos,
más una tercera adoptada. El matrimonio sucumbió
cuando Mercedes ya pugnaba por abrir las alas en ese país
de acogida:
“En
1996 participé en un gran movimiento feminista llamado
Llevando Beijing a casa: nativas y emigrantes, ciudadanas
del mundo. Ese fue un buen momento. A partir de ahí,
el discurso que yo había introducido se asumió”,
recuerda.
Merecedora
de honores y reconocimientos por sus empeños, como
el de haber recibido la llave de plata de la ciudad de Prato,
Frías ha concretado sus principios: “Hago las
cosas en las que creo y nunca me detengo, no renuncio a
mis convicciones”.
“Tengo
cierta elasticidad y eso no es muy común aquí.
Digo lo que pienso y trato de hacer lo que digo. Estoy convencida
de que no tengo nada que perder. No siento que las funciones
en las cuales me he desenvuelto hasta ahora, como ministra
a nivel municipal en Empoli, donde vivo, sea privilegio,
sino una responsabilidad, un espacio de servicio. Y lo vivo
así”.
06/LR

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