En el 75
aniversario de la proclamación de la República
Española
Días
de Exilio, epistolario María Zambrano y Alfonso Reyes
Belén Merino Cimac | México, DF
Entre
los actos por la reciente celebración del 75 Aniversario
de la proclamación de la II República española,
se presentó aquí el libro “Días
de Exilio, Correspondencia entre María Zambrano y
Alfonso Reyes 1939-1959”, editado por Taurus con la
colaboración de la embajada de España en México,
el Colegio de México y la Fundación María
Zambrano, entre otras instituciones.
El
libro reúne 70 cartas, recopiladas por el investigador
Alberto Enríquez Perea, que muestran la estrecha
relación que mantuvieron a lo largo de 20 años
la filósofa andaluza, discípula de Ortega
y Gasset, y el también escritor y pensador mexicano
Alfonso Reyes.
“La
historia se encargó de reunir a dos personalidades
de cultura intelectual. Dos gigantes cuyos destinos confluyeron
y se retroalimentaron a través de las cartas dando
lugar a una relación de amistad que sólo se
rompió con la muerte de Reyes”, recordó
el autor de la obra, durante el acto de presentación
del libro en la Capilla Alfonsina o casa-biblioteca de Alfonso
Reyes.
Forzada
al exilio, María Zambrano escribió textos
reveladores y trascendentales como Pensamiento y poesía
en la vida española bajo la atmósfera de la
ciudad mexicana de Morelia, donde residió un año
junto con su esposo Alfonso Rodríguez Aldave, mientras
impartía clases en esta Universidad.
Desde
el primer encuentro en México, Alfonso Reyes se convirtió
en el mediador, confidente, amigo y sobre todo gestor de
ayuda para la pensadora española a lo largo de su
exilio mundano en La Habana, Puerto Rico, Roma y París,
y su exilio interior, como interlocutor que propició
el desarrollo del pensamiento de la andaluza.
Sin
la intermediación de Reyes difícilmente hubiera
podido María Zambrano escribir, editar y publicar
sus libros, comentó el estudioso Alberto Enríquez
Perea.
Al
término de la guerra civil, México se convirtió
en el único país que recibió con los
brazos abiertos, con su presidente a la cabeza, Lázaro
Cárdenas, a los republicanos, y así lo hace
constar María Zambrano en su epistolario.
Se
calcula que unos 40 mil españoles llegaron al país,
especialmente intelectuales pero también médicos,
abogados, y profesionales de todo tipo que Alfonso Reyes,
quien entonces presidía la casa de España
en México, recibió y se encargó de
acomodar por todos los medios que tuvo a su alcance.
Con
ello propició el enriquecimiento de la vida mexicana
a todos los niveles y la fundación de multitud de
instituciones fruto de la colaboración entre mexicanos
y españoles.
El
acto de presentación del libro contó con numeroso
público, entre el que se encontraban familiares de
Gilberto Bosques, cónsul mexicano en Francia que
posibilitó la expedición de los visados a
los refugiados españoles que huían de la represión
franquista tras el fin de la contienda.
06/BM/LR

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