“No
somos clientas de lo que Morales haga”
Las mujeres
bolivianas exigen sus derechos a Evo
Cimac / Artemisa | Bolivia
Las
mujeres bolivianas, tras la victoria de Evo Morales, está
decididas a ser críticas con él: “No
hay que esperar, hay que salir a defender el espacio propio
porque nosotras no nos colocamos como clientas de lo que
Morales haga”, afirmó María Galindo,
fundadora de Mujeres Creando, quien anticipó la estrategia
del grupo frente al nuevo gobierno boliviano.
La
victoria de Morales fue recibida con aplausos por las corrientes
progresistas del continente, que espera que Morales se transforme
en el cuarto jinete del informal grupo conformado por Hugo
Chávez, Lula Da Silva y Néstor Kirchner.
Para
algunas mujeres, en cambio, la victoria de este híbrido
de izquierda no es significativa ni por lo que puede esperarse
de la izquierda en general, ni por la trayectoria política
y personal de Morales y del su partido, el MAS, en particular
en relación con los temas de género.
María
Galindo, quien analizó en un texto intitulado No
saldrá Eva de la costilla de Evo la victoria del
líder cocacolero, señaló en entrevista
que su victoria fue bienvenida por el movimiento de mujeres
porque significó frenar el avance de la derecha.
“Las
elecciones fueron una salida, en principio, de la derecha,
que intentó usarlas para recomponerse; en ese sentido
hubo un repudio, puesto que la sociedad se estaba preparando
para la celebración de una asamblea constituyente.
Lo que hizo el MAS fue capturar todo ese descontento porque
se constituyó en la única opción que
podía frenar el reciclamiento de la derecha, al menos
a ciertos niveles.
Y
afirmó: “El triunfo del MAS y la contundencia
de ese triunfo es una gran noticia para el conjunto de la
sociedad en lo que a la pulsación de fuerzas respecto
del neoliberalismo y de la derecha se refiere, pero obviamente
esto trae todo un cuadro sumamente complejo. Por ello, yo
diría que también dentro el movimiento se
recibió el triunfo como algo positivo”.
A
pregunta expresa acerca de sus críticas a la falta
de compromiso de Evo Morales con la defensa de los derechos
femeninos y si esta visión es compartida por otras
organizaciones, Galindo respondió:
“Nuestra
crítica no es precisamente a que no defienda los
derechos de las mujeres, pues somos nosotras quienes desde
nuestra perspectiva defendemos nuestro espacio y no nos
colocamos como clientas que esperan que Morales lo haga.
Lo que sucede es que la perspectiva de que el triunfo de
Evo Morales sea en principio un elemento positivo para la
sociedad no es excluyente de que hagamos un análisis
a profundidad sobre el lugar de las mujeres en esta propuesta
y en este momento histórico”
Y
añadió: “La visión que tenemos
sobre el MAS y su relación con las mujeres podríamos
sintetizarla en los siguientes puntos: Primero, estamos
ante la emergencia de una izquierda indigenista misógina
y conservadora al que le importa el lugar de las mujeres
desde el punto de vista ornamental, como masa simbólica,
como masa efectiva, como escudo de defensa.
“Segundo,
las mujeres constituimos en Bolivia el soporte económico
instalado en la economía informal y en la migración,
y el MAS no sólo no tiene ni una sola propuesta de
cara a estos dos sectores; no los comprende ni los asume
como importantes ni siquiera por su relevancia económica”
Galindo
sostuvo que el MAS ha tomado en cuenta sólo a los
movimientos campesinos y, a nivel urbano, a los movimientos
de vecinos, sindicales, tradicionales, y más nada.
Ni siquiera a los movimientos de mujeres que le apoyan,
como las cocaleras o la Federación de Mujeres Campesinas
Bartolina Sisa.
“Ellas
están ahí pero no se constituyen en interlocutoras
porque de alguna manera nada hay que hablar ni consultar
con ellas. Su política es cosa de machos y entre
ellos es la cosa. Y, por último, la emergencia del
discurso indigenista "originario", que es un discurso
que plantea a las mujeres sin contemplación ninguna
el rol de conservadoras y preservadoras de la cultura a
partir de formas de sometimiento patriarcal.
“Las
mujeres tienen un valor y un lugar social únicamente
a partir de su condición de madres o de parejas.
Esto no es diferente de la visión occidental, por
supuesto, pero el discurso indigenista aparece como redimidor
de opresiones, esto es lo diferente. Y hay muchos ejemplos
más en lo que se refiere a soberanía del cuerpo,
autonomía organizativa, etc. Por eso las mujeres
no seremos la costilla de Evo”.
06/YT

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