En México,
persiste la idea de que son delincuentes: SF
Sistemática
la violación a los derechos humanos de emigrantes
Guadalupe Vallejo
Cimac | México, DF
El
Gobierno de México incumple reiterada y sistemáticamente
con la protección de los derechos humanos de las
y los emigrantes, durante su detención, deportación
y recepción, pues existe la errónea idea de
que son “criminales”, reconoció la organización
no gubernamental Sin Fronteras (SF).
Dijo
que el criminalizar a las y los emigrantes indocumentado,
tiene que ver con el hecho de que la Ley General de Población
considera como delito el internarse sin documentos al país,
lo que aumenta su vulnerabilidad, los hace susceptibles
de una arbitraria actuación de las y los servidores
públicos federales, estatales y municipales para
su exacción, maltrato y, en ocasiones, hasta abuso
sexual.
Con
ello, se olvida de que corresponde al Estado la atribución
de regular el flujo migratorio, en todo lo concerniente
a las entradas y salidas de las y los extranjeros al país
y que en caso de ser aseguradas y asegurados, deberá
hacerlo velando en todo momento por el respeto a sus derechos
humanos, tanto durante la verificación migratoria
como en su permanencia en alguna de las 52 estaciones migratorias
o 68 lugares habilitados para albergarlos ubicados en todo
el país.
Karina
Arias, coordinadora de capacitación de SF, destacó
que dentro de la situación de vulnerabilidad en la
que se encuentran las y los nacionales de otros países,
las mujeres, la infancia y población adulta son las
más afectadas. “No hay división entre
mujeres y varones y esta situación se complica aún
más, porque tampoco hay áreas de salud, personal
femenino que las asista y dormitorios para ellas y sus hijas
e hijos, entre otros”.
Al
dictar el taller Lineamientos Regionales para la Protección
de los Derechos Humanos de las y los Migrantes en Situaciones
de Verificación del Estatus Migratorio, Detención,
Deportación y Recepción, destacó que
el Gobierno mexicano ratificó en julio de 2003 la
Convención Internacional de 1990 sobre la Protección
de los Derechos de Todos los trabajadores Migratorios y
sus Familias, así como diversos Pactos y Declaraciones
internacionales, no obstante su política migratoria
deja mucho que desear.
“Con
escasas excepciones en las estaciones migratoria, en general
sigue habiendo mucha vulnerabilidad de las emigrantes bajo
al concepción de que las mujeres no tienen derecho.
Normalmente es la población menos atendida, lo que
genera una espiral de violación de sus derechos humanos”.
A
su vez, Melisa Vértiz, asistente de Capacitación
de SF, ejemplificó que las autoridades del Instituto
Nacional de Migración (INM) y la Policía Federal
Preventiva (PFE), son las únicas autorizadas para
realizar una revisión y, en su caso, detención
o aseguramiento, sin embargo en el país las diferentes
corporaciones policiales hacen un uso discrecional de la
fuerza.
“Casi
a diario se violentan las garantías individuales
de los emigrantes, pese a que entre los lineamientos para
su protección se encuentra el principio de la dignidad
humana e inalienabilidad de los derechos humanos, su derecho
a la no discriminación, a la integridad de su persona
y a la presunción de buena fe, entre otros”.
05/GV/SJE

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