Liberia
requiere apoyo internacional para pacificación
Retos económicos
y políticos para Ellen Sirleaf
Cimac | España
En
Liberia, Africa, el nuevo gobierno encabezado -por vez primera
en el país y en el continente entero- por una mujer,
Ellen Sirleaf, tiene desde esta semana el reto de reconstruir
el país y llevarlo a un proceso de paz duradero.
La comunidad internacional deberá apoyar el proceso.
La
elección de Ellen Johnson Sirleaf como presidenta
de Liberia es el primer indicio de mejoría en el
país, cumplido el deber de organizar un proceso electoral
creíble, aunque éste es sólo el primero
de los aspectos que Liberia debe reformar si quiere construir
la paz y mantenerla, reporta Canal Solidario.
Entre
esos aspectos destacan también la gobernabilidad
económica, el sistema judicial y el sector de la
seguridad, según el último informe del grupo
International Crisis Group (Grupo para la Crisis Internacional,
ICG por sus siglas en inglés).
El
año 2006 es decisivo para Liberia y sus países
vecinos de África Occidental ya que, del mismo modo
que Liberia arrastró a las naciones colindantes a
una guerra, puede ahora convertirse en ejemplo estabilizador
de la región (Costa de Marfil, Guinea-Conakry y Sierra
Leona), con una buena política y un apoyo fuerte
de los donantes.
Ellen
Johnson-Sirleaf debe enfrentar ahora la reforma de la economía
y los problemas en el sector de la seguridad, dos de los
pilares que necesita Liberia para salir a flote y que pueden
proporcionar a Sirleaf el éxito a largo plazo. Sin
embargo, una gestión inadecuada del Plan de Asistencia
para la Gestión Económica y la Gobernabilidad
(GEMAP), así como el entrenamiento de un nuevo ejército,
pondrían en peligro la reconstrucción y el
proceso de pacificación, según ICG.
Los
países donantes impusieron este Plan de Asistencia
al gobierno de transición debido a su aguda preocupación
por la falta de gestión de los fondos destinados
a la reconstrucción del país. Según
International Crisis Group, aceptar el GEMAP es un una enorme
carga para cualquier gobierno; los donantes como resultado
de ello, tienen más responsabilidades, por lo que
es ahora el momento de "poner dinero sobre la mesa",
incluidos los fondos que fueron congelados en 2005.
Para
ICG, la comunidad internacional debería olvidar la
deuda de 2 mil 900 millones de euros del país, pues
para Liberia es necesario reparar las infraestructuras tan
pronto como sea posible. En este momento la nación
carece de suministro eléctrico, agua potable, líneas
telefónicas y sistema de residuos; asimismo, las
carreteras son infranqueables o inexistentes.
La
reforma judicial requiere gran atención, pero hasta
el momento se ha hecho poco. El gobierno de la primera presidenta
africana deberá encontrar "soluciones creativas".
"El país sólo se recuperará si
el gobierno y la comunidad internacional mantienen la cooperación",
asegura el documento de ICG.
Optimismo
con cautela
Como
explica el director del proyecto de International Crisis
Group en África occidental, Mike McGovern, "los
liberianos han experimentado las consecuencias de la guerra
y quieren una oportunidad para el éxito". Con
el nuevo gobierno, y con apoyo fuerte de la comunidad internacional
para superar la crisis, "esta es la oportunidad",
añade.
No
obstante, según ICG, la paz en Liberia podría
ser saboteada por tres factores: el más obvio de
ellos, la inhabilitación de los ex combatientes en
el conflicto. Los perdedores políticos podrían
causar la desestabilización en caso de ser incapaces
de unirse al proceso democrático.
Otro
motivo de inestabilidad podría ser la propuesta del
nuevo gobierno, que con base en la soberanía podría
dar a los donantes extranjeros un motivo para sacar los
proyectos de inversión del país.
Liberia,
en noviembre, llevó a cabo sus elecciones, consideradas
como libres y transparentes por los observadores internacionales.
Sirleaf ganó la presidencia con un 59.4 por ciento
de los votos, tras el escrutinio de la segunda vuelta, frente
a su rival, el ex futbolista George Weah.
06/YT

|