España
podría dar asilo en casos de agresión extrema
Al Parlamento
europeo, violencia de género en México
Guadalupe Vallejo Mora
Cimac | México, DF
Al
solidarizarse con la lucha que llevan a cabo legisladoras
y organizaciones no gubernamentales en México contra
el feminicidio, integrantes de la Plataforma de Mujeres
Artistas contra la Violencia de Género se comprometieron
a llevar al Parlamento Europeo los casos de agresiones y
asesinatos que se cometen contra la población femenina.
"Trasladaremos,
a través del trabajo de una experta, todo lo que
hemos vivido (en México) y lo llevaremos al Parlamento
Europeo", anotó Cristina del Valle, presidenta
de la Plataforma Mujeres integrada por más de 200
escritoras, cantantes y actrices españolas.
Expuso
que el propósito de su viaje a nuestro país
es reforzar el trabajo de las organizaciones de mujeres
mexicanas a través de Ciudad Juárez, que se
convirtió en un símbolo, no como lugar donde
hay más violencia contra las mujeres
Este
día, las integrantes de la Plataforma se encuentran
en esa entidad fronteriza para solidarizarse con las madres
de las mujeres asesinadas, agrupadas en la organización
Nuestras Hijas de Regreso a Casa, y llevar a cabo el concierto
No más feminicidios, donde, al igual que este domingo
en el zócalo capitalino, participarán artistas
mexicanos y españoles a fin de solidarizarse con
las mujeres mexicanas en su lucha contra la violencia y
en defensa de los derechos humano de las mujeres del mundo.
Durante
la reunión con la Comisión Especial para dar
Seguimiento a los Feminicidios de la Cámara de Diputados,
celebrada este fin de semana, su presidenta, la perredista
Marcela Lagarde, dio a conocer que en breve estará
listo el dictamen de la Ley General de Acceso de las Mujeres
a una Vida Libre de Violencia, así como los resultados
de una investigación nacional para conocer las causas
que provocan las agresiones contra el género femenino.
La
aprobación de dicha ley superará el vacío
legal en torno a la protección de los derechos de
las mujeres y creará las condiciones jurídicas
y de seguridad para cuidar la integridad, la libertad y
la vida de la población femenina en su comunidad
y en su casa, así como en espacios de trabajo, tránsito
y esparcimiento, expuso.
Más
aún, precisó, “el caso de Ciudad Juárez
es un dolor en la conciencia del país, pero también
se ha descubierto que hay desapariciones, secuestros y violencia
que conducen al homicidio de mujeres y de niñas en
otras entidades de la República Mexicana”.
Lagarde
y De los Ríos se pronunció, asimismo, por
tipificar el delito de feminicidio con rango de genocidio,
pues reconoció que para erradicar este fenómeno
primero es necesario cambiar las condiciones de vida de
las mujeres, modificar la relación de supremacía
de los hombres y el contenido patriarcal de las leyes e
instituciones.
"Lo
primero que sucede sobre la violencia de género en
México es que no sabemos lo que sucede", anotó
la diputada al reconocer que en nuestro país "nos
falta lograr un compromiso del Estado mexicano con los derechos
humanos de las mujeres".
María
Durán, jurista defensora de derechos de las mujeres
de España, reconoció en su oportunidad la
importancia de que todos los datos de violencia contra las
mujeres sean considerados como delitos, pues consideró
que actualmente existen “contravenciones leves que
no conducen más que al desánimo y a la sensación
de impunidad del violento”.
Dijo
que el esfuerzo realizado por lograr una ley en materia
de violencia contra las mujeres constituye un paso muy importante
para erradicar este fenómeno, el cual conlleva una
discriminación estructural que genera un riesgo;
de ahí la importancia de tipificarla como delito.
Más
adelante, la periodista Lydia Cacho Ribero indicó
que lo más importante para librarse de la violencia
contra la mujer, en cualquier parte del mundo, es entender
que tenemos derechos, “que la justicia no puede seguir
siendo un milagro, sino un derecho cotidiano”.
Consideró
que el trabajo es convertir la justicia para las mujeres
de México, las que murieron y dejaron su nombre,
para aquellas que siguen vivas y para las que no están
dispuestas a seguir calladas.
ASILO
A MUJERES
En
el encuentro realizado en la Cámara Baja, organizaciones
de mujeres mexicanas dejaron abierta la posibilidad de que
España conceda asilo por violencia de género
a mujeres en situación de riesgo extremo, como han
hecho antes países como Canadá, que concede
específicamente el estatuto de refugiado por este
motivo, o Estados Unidos, que las incluye en su programa
de protección de testigos.
Al
respecto, la directora del Instituto de la Mujer de España,
Rosa Peris, consideró “difícil”
esa vía para resolver los problemas de seguridad
de las víctimas en México al recordar que
su nación cuenta, desde diciembre de 2004, con la
primera Ley europea contra la Violencia de Género,
que dispone, entre otras cosas, de la creación de
juzgados especializados, la mejora de la asistencia a las
mujeres que sufren violencia, la creación de centros
de rehabilitación integral y los procedimientos de
protección para las mujeres amenazadas.
La
diputada Lagarde precisó que no se ha hecho una propuesta
institucional oficial en este sentido a España, pero
consideró “importante” incluirla en la
agenda política del diálogo interparlamentario
de ambos países. “Suscribo esa propuesta. Sería
formidable que las migrantes gozaran de esa protección”,
dijo al comentar que el estatuto de refugiado debería
facilitarse no sólo en casos relacionados con el
crimen organizado y la corrupción, sino también
en otros casos de violencia doméstica y familiar.
La
jurista española María Durán expresó
su disposición de colaborar con el trabajo que realiza
el Congreso de México y compartir sus experiencias
OBJETIVOS
La
idea planteada por las ONG es permitir, en principio, que
mujeres víctimas de violencia de género cuyos
maridos o ex maridos forman parte del crimen organizado
en México, con vínculos muy fuertes con el
poder, puedan salir del país y gozar de protección
internacional por violencia de género, dado que en
México es imposible garantizar su seguridad.
En
cualquier caso, las organizaciones mexicanas buscan una
vía alternativa a la institucional, que obliga a
la víctima a agotar todos los niveles nacionales
para poder solicitar asilo. El último escalón,
el programa de protección de testigos de México,
ya les ha costado algún susto dada la alta corrupción
del país, según explicó la periodista
Lydia Cacho, quien también estuvo presente y aclaró
que no descansará hasta convertir la justicia de
las mujeres en un derecho.
06/GV/YT

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