Violencia,
el peor problema para la juventud, señala en Sonora
Para familias,
políticas, no buenas intenciones: Mercado
Silvia Núñez
Esquer, corresponsal Cimac | Hermosillo
“No
se puede dejar en manos de la esposa del gobernante en turno
la política hacia las familias, por más bien
intencionadas que ella sea” afirmó categórica
la candidata a la presidencia de la República por
el partido Alternativa Socialdemócrata y Campesina
(PASC) en su reciente visita al estado de Sonora.
Frente
a un grupo de jóvenes mujeres y hombres universitarios
de diversas carreras de la Universidad de Sonora, Mercado
se mostró como una mujer abierta, tolerante, respetuosa
de las distintas posiciones políticas y, a pregunta
expresa, de las diversas religiones. Se dirigió a
los jóvenes como una activista que en esa misma universidad
cursó estudios de Economía.
La
candidata explicó que hoy día el principal
problema para las y los jóvenes es la violencia en
todas sus facetas Dio a conocer que hay investigaciones
que revelan cómo jóvenes, mujeres y hombres,
incluso en el noviazgo, tienen relaciones violentas. “Hay
violencia intrafamiliar que hay que cambiar. Hay que ayudar
desde el Estado a que las familias mexicanas sean familias
seguras”, propuso.
Hoy
hay niñas violadas, niños violentados, jóvenes,
adultas y adultos mayores abandonados, y esto sucede en
las cuatro paredes de una casa.
Las
familias no están siendo entornos seguros; no porque
los adultos no quieran hacerlo, y no porque los jóvenes
naturalmente se confronten con los adultos. “En esta
democratización no sólo del país, sino
de las familias, no estamos sabiendo cómo”.
Mercado
enfatizó: “Queremos implementar en las familias
otros modelos distintos de autoritarismos disciplinarios
que ya no responden a estas nuevas vidas de las niñas
y los niños, que conocen sus derechos y que exigen
esos derechos al interior de las familias; a estas nuevas
voces de las y los jóvenes que quieren que se respete
su derecho a decidir sobre cosas en la vida: sus libertades,
sus sueños, sus visiones, y quizás adultos
que no sabemos armonizar con lo que pensamos qué
es lo mejor con los jovencitos. Entonces las familias empiezan
a violentarse”.
“Necesitamos
invertir, transformar; tenemos que cambiar totalmente esta
idea de la institución gubernamental que se encarga
de las familias mexicanas a manos de las esposas de los
gobernadores, de los presidentes municipales, que pueden
ser mujeres bien intencionadas, pero que no saben ni conocen
las nuevas complejidades de las familias”, remató
la feminista.
La
segunda mujer sonorense en aspirar a la presidencia de la
República, después de Cecilia Soto, agregó
que con esta transformación se podría dar
empleo a muchos y muchas jóvenes que estudian Sociología
y Psicología, y a los y los abogados, para que entren
a profesionalizar esta institución.
Criticó
que para combatir la delincuencia organizada se implemente
siempre la opción de la represión, en la cual
los grandes narcotraficantes siempre ganan por tener más
recursos. Se pronunció por explorar otras alternativas,
como la legalización de ciertas drogas -entre ellas,
la mariguana- lo cual, aseguró, bajaría el
consumo. En esta forma dijo, el consumidor podría
tomar la decisión con información. “Hay
que pensar en nuevas salidas para los viejos problemas”,
reiteró.
Agregó
que en su partido también quieren hablar de sexualidad,
ya que ésta también tiene que ver con políticas
públicas y por tanto es asunto de Estado. Explicó
que dependiendo de la sexualidad que se viva se tienen derechos
o no. Por ello, su partido está de acuerdo con impulsar
el debate de la propuesta de las Sociedades de Convivencia.
“Como una sociedad laica debemos ver por todos los
derechos de todas las personas sin discriminación,
porque todos somos ciudadanos”, asentó.
Planteó
que en asuntos como las Sociedades de Convivencia o la interrupción
voluntaria del embarazo no estaría de acuerdo con
el referéndum, porque finalmente las minorías
también tienen derechos y las mayorías no
pueden decidir todos los derechos de las minorías;
“a veces las mayorías se equivocan o éstas
pueden aplastar los derechos de las minorías, como
hay tantos ejemplos en la historia”.
También
habló de su trayectoria como activista feminista
desde los tiempos de estudiante en su natal Sonora, y recordó
que se inició dentro de una organización en
grupos cristianos influidos por la Teología de la
Liberación.
Puntualizó
que lleva treinta años de su trayectoria trabajando
en favor de las causas de las mujeres, y que participó
en colonias populares que hacían conciencia acerca
del hecho de que la pobreza no es algo natural después,
como activista universitaria. En aquel momento se preguntó:
“¿a qué me dedico? ¿Dónde
está mi compromiso?” Y se respondió:
“soy mujer”. Así empezó a descubrir
aquellas cosas que no eran naturales con respecto a las
mujeres y, como trabajadora, decidió entrar a la
lucha por sus derechos.
“Soy
parte de ese gran movimiento social que puso en la mesa
el tema de la diferencia y la discriminación cuando
de esto no se hablaba: el tema de si somos diferentes los
hombres y las mujeres. Esta diferencia debe ser un valor
positivo y no un valor negativo con el que las mujeres salgan
perdiendo”.
Aseguró
que ese gran esfuerzo de las mujeres por salir legítimamente
a la vida pública y no seguir sólo en la vida
privada es lo que le ha dado fuerza para que todas sus compañeras
y compañeros del partido le brindaran la confianza
y la credibilidad para ser candidata.
Mencionó
que hace veinte años las mujeres no votaban por las
mujeres porque no valoraban su trabajo; en cambio hoy día
las mujeres valoran mucho lo que hacen y, por lo tanto,
ven bien y con buenos ojos que una mujer pueda ser presidenta
de la República, no sólo en México:
“Es
un movimiento civilizatorio, un desarrollo de la civilización
mundial, el entender que hoy las mujeres podemos estar en
las finanzas de una empresa, en las escuelas, en las profesiones,
en la política, y lo podemos desarrollar muy bien
para compartir con los hombres en esta sociedad que finalmente
es mixta”.
Anunció
que su primera prioridad es el presupuesto, porque ahí
se mide la ética de un país: lo que le importa
a un país se mide en su presupuesto. Cualquier política
o decisión que se exprese, si no se refleja en el
presupuesto, es demagogia, mera retórica, advirtió.
Sobre
el tema de la interrupción voluntaria del embarazo,
aclaró que nadie está en favor del aborto,
pero que lo que sí está proponiendo es mover
el tema del Código Penal a la reglamentación
de salud “porque hoy día -explicó- penalizarlo
en lugar de que terminen los abortos, trae mercado negro
de abortos; trae extorsión, trae corrupción
y trae muerte para las mujeres pobres. La propuesta es que
“avancemos por el camino de la regulación sanitaria
y no penal”.
En
el probable escenario de que una feminista como Patricia
Mercado llegara a la presidencia, especificó que
la diferencia fundamental sería que, tal como ocurre
en España, otorgaría el derecho de veto al
Instituto Nacional de las Mujeres para detener cualquier
iniciativa de política pública que no tuviera
perspectiva de género, hasta que se garantice la
equidad.
Al
preguntarle su opinión sobre el ascenso de Michelle
Bachelet a la Presidencia de Chile, dijo que se identifica
con ella por ser una mujer atípica, de izquierda,
divorciada, agnóstica, progresista, socialdemócrata,
y por su propuesta de izquierda contemporánea, como
la de ella.
Finalmente,
propuso que para combatir el feminicidio el gobierno debería
atacar la impunidad, pero también premiar a las empresas
que dentro de sus programas de capacitación promuevan
una nueva cultura de no violencia hacia las mujeres, concediendo
los contratos de gobierno a las compañías
que garanticen esa línea para estimular que la incluyan
entre los lineamientos para sus trabajadores y trabajadoras.
06/YT

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