Se “recomendó”
que fuera violada en el Cereso poblano
Prueban colusión
de gobernador poblano y Nacif contra Cacho
Yolanda de la Torre
Cimac | México, DF
Esta
mañana, la reportera Blanche Petrich, del periódico
La Jornada, dio a conocer una serie de conversaciones del
empresario textilero Kamel Nacif Borge que ponen al desnudo
los mecanismos ilegales para intimidar a Lydia Cacho. Las
grabaciones, informó, fueron entregadas de manera
anónima en la recepción del diario.
De
las pláticas de Nacif Borge se desprende que la acción
legal emprendida contra la periodista se ejercitó
como venganza porque ella menciona al “rey de la mezclilla”
en su libro Los demonios del Edén como uno de los
asistentes a fiestas del también empresario Jean
Succar Kuri, actualmente preso en Arizona, contra quien
pesan acusaciones de pederastia por parte de sus víctimas,
reseñadas en el libro de Cacho.
Las
grabaciones se inician en el momento en que judiciales poblanos
cumplieron la orden de arresto contra la activista y concluyen
entre el 23 y el 24 de diciembre, a cuando Cacho ya se le
había concedido la libertad bajo fianza, y dan cuenta
de pláticas entre el empresario con los gobernadores
de Puebla, Mario Marín, y de Chiapas, Pablo Salazar
Mendiguchía.
También
se revelan conversaciones con empresarios amigos de Nacif
Borge y otros funcionarios del gobernador, así como
de un socio del magnate mezclillero que posee un taller
textil dentro del Centro de Readaptación Social (Cereso)
de Puebla, y un periodista identificado como Andrés
o “muñeco”.
Kamel
Nacif “recomendó” que la periodista fuera
ultrajada y celebró en que se pasó por alto
la notificación a Cacho del proceso en su contra
para lograr que llegara finalmente a la cárcel, de
acuerdo con la nota periodística.
La
Jornada consigna la siguiente conversación de Nacif
con un hombre de acento argentino:
“-Ahora págale a una mujer en la cárcel
para que la viole. -No, no, no, si ya está recomendada.
-Ah, qué lindo. -Con las locas y las tortilleras.”
El
trabajo de Petrich reproduce también una conversación
entre Kamel Nacif y el gobernador de Puebla:
“-Quiúbole, Kamel.
-Mi “gober” precioso. -Mi héroe, chingao.
-No, tú eres el héroe de esta película,
papá. -Pues ya ayer le acabé de dar un pinche
coscorrón a esta vieja cabrona. Le dije que aquí
en Puebla se respeta la ley y no hay impunidad, y quien
comete un delito se llama delincuente. Y que no se quiera
hacer la víctima y no quiera estar aprovechando para
hacerse publicidad.”
Las
cintas ilustran, asimismo, la preocupación de Kamel
Nacif por su amigo Jean Succar Kuri, y dejan en claro que
el empresario asiste directamente en los trabajos de la
defensa de Succar y que incluso hay financiamiento suyo
de por medio.
06/YT/MR

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