Hace llegar
su testimonio a la prensa mexicana
Alemana deportada
de Atenco prepara denuncia por tortura
Lourdes Godínez Leal
Cimac | México, DF
Después
de un mes de haber permanecido en el anonimato, la alemana
Samantha Dietmar, quien fuera deportada junto con Valentina,
Cristina, María y Mario, luego de los hechos de Atenco,
está decidida a hablar y a presentar una denuncia
por tortura y deportación ilegal.
En
su testimonio que hizo llegar a la prensa mexicana, Samantha,
estudiante de fotografía y diseño gráfico
en Alemania y quien se encontraba en México en mayo
pasado para realizar un documental, denunció que
durante el operativo, al igual que sus compañeras
extranjeras y las mexicanas, sufrió abusos sexuales
por parte de los policías.
Y así lo documenta en su testimonio en donde narra
cómo fue su detención y el “infierno”que
vivió desde que la subieron en el camión para
trasladarla al penal de Santiaguito.
Samantha
se encontraba en un hotel ubicado en la entrada sur de la
comunidad de Atenco cuando inició el operativo la
mañana del 4 de mayo. Desde allí escuchó
los helicópteros sobrevolar y el ruido de la movilización.
Cuando
se dio cuenta del operativo, tomó sus cosas, salió
del hotel y después de unos minutos, fue detenida
por un grupo de policías que la empujaron contra
una pared y le pidieron sus documentos.
“Temblando,
busqué en mi bolsa y les di mi permiso internacional
de prensa. Mi documento cayó al suelo y a mi me condujeron
a un camión. Allí empezó el infierno…
De
los brazos y el cabello, me arrastraron hacia el camión
donde ya había muchas más personas apiladas.
La policía nos insultaba y nos pegaba con la macana
en espaldas, cabezas y pies.
Sentí
manos en mis nalgas y en mi espalda y también como
trataban de subir mi blusa. Yo traté de bajármela
y comenzaron los insultos “gringa”, alguien
me golpeó en la cara. Mi nariz sangró.
Los
policías nos agachaban las cabezas con sus macanas
y solo alcanzaba a escuchar cómo la policía
seguía preguntando por “la alemana”.
Manosearon mis senos… me ofrecieron agua y me sentaron
junto al grupo de policías, separándome de
la gente capturada. Ellos dijeron “si cooperas, no
te va a pasar nada”.
Durante
dos horas y media estuve junto al grupo de policías,
me tomaron fotos con sus teléfonos celulares y entre
ellos se pasaban un celular que tenía imágenes
pornográficas. Me preguntaban sobre el EZLN, ETA
y Hitler. Uno de ellos me dijo que tenía bonitos
ojos y que si no quería salir con alguno de ellos.
Había
algunos mechones de mi cabello con los que los policías
empezaron a jugar poniéndoselos en la cabeza y riéndose.
Empecé a llorar, por el dolor y la desesperación”.
Samantha
denuncia los malos tratos de que fue objeto por las autoridades
del país, entre los que destacan la incomunicación
y el haberle quitado sus documentos de identificación
personal.
Y
detalla “ la tarde del 6 de mayo en Frankfurt, Alemania,
la policía alemana se sorprendió porque no
les fue entregado ningún tipo de documentación,
ni el archivo de mi caso que justificara mi deportación”.
Y
es que a decir de la propia Cristina Fernández a
Cimacnoticias, una de las españolas deportada, la
premura se debió a que un Juez se encontraba en el
aeropuerto con la orden de amparo y por ello, argumentan
que la deportación fue ilegal.
Por
lo pronto, Cristina, quien ha tenido comunicación
con Samantha a través del Internet y analizan el
tiempo y forma en que será presentada la denuncia
por abuso sexual y deportación ilegal.
06/LG/LR

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